El balance por el terremoto de magnitud 7,1 ascendió a 30 víctimas mortales, según anunció la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi. Los rescatistas intensifican las tareas para encontrar sobrevivientes.
La cifra oficial fue confirmada por el gobierno nipón luego del sismo de 7,1 de magnitud ocurrido el martes. Los equipos de emergencia duplican esfuerzos para encontrar sobrevivientes.
El balance por el terremoto de magnitud 7,1 ascendió a 30 víctimas mortales, según anunció la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi. Los rescatistas intensifican las tareas para encontrar sobrevivientes.
La actualización se dio a conocer luego de que las autoridades de la prefectura de Kumamoto confirmaran la recuperación de cuatro cuerpos entre los escombros del centro comercial Aeon, estructura que colapsó a causa de una explosión posterior al sismo y donde los equipos de rescate continúan trabajando con extrema precaución entre vigas y cables destrozados.
La tragedia también golpeó con fuerza a la ciudad de Yatsushiro, donde el derrumbe de parte de una chimenea en la fábrica de Nippon Paper Industries dejó un saldo de cinco muertos y cuatro personas desaparecidas.
En toda la región de Kumamoto, ubicada en la isla de Kyushu, el movimiento telúrico provocó destrozos masivos en viviendas y puentes, desencadenó incendios y dejó a decenas de miles de habitantes sin los servicios básicos de electricidad y agua potable.
La emergencia se agrava con el correr de las horas debido a las constantes réplicas y a las condiciones climáticas adversas, con temperaturas sofocantes que amenazan con alcanzar los 38° hacia el fin de semana. Ante el desabastecimiento, miles de residentes hacen interminables filas bajo el calor para intentar conseguir agua potable y combustible.