Un violento temporal con ráfagas de viento de hasta 125 km/h azotó este miércoles los estados brasileños de Río de Janeiro, San Pablo y Rio Grande do Sul. El fenómeno dejó al menos cinco muertos, varios heridos y casi 150 evacuados.
El avance de un frente frío oceánico causó estragos en Río de Janeiro, San Pablo y Rio Grande do Sul. Hubo cortes eléctricos, suspensión de vuelos y colapso en el transporte.
Un violento temporal con ráfagas de viento de hasta 125 km/h azotó este miércoles los estados brasileños de Río de Janeiro, San Pablo y Rio Grande do Sul. El fenómeno dejó al menos cinco muertos, varios heridos y casi 150 evacuados.
Las severas condiciones climáticas se desencadenaron tras la aproximación de un frente frío oceánico en medio de una jornada calurosa, lo que derivó en la caída de decenas de árboles, destrozos en infraestructuras y un corte masivo del transporte y los servicios básicos.
En Río de Janeiro, los vientos de 100 km/h provocaron el colapso de un muro en el barrio de Santa Teresa, donde fallecieron dos personas, mientras las fuerzas de seguridad buscan a un pescador desaparecido en la zona costera de Tarituba. Además, la caída de más de 90 árboles paralizó el metro y causó apagones en la ciudad.
En el estado de San Pablo, la tormenta causó la muerte de dos hombres tras la caída de árboles y el fallecimiento de un pescador durante un naufragio. Las autoridades activaron un gabinete de crisis para monitorear los daños.
El impacto climático obligó a suspender de forma temporal las operaciones en el puerto de Santos y el transporte marítimo de pasajeros. Asimismo, el aeropuerto Santos Dumont paralizó sus vuelos domésticos durante dos horas.
En Rio Grande do Sul, el temporal dejó cinco heridos y 149 personas evacuadas. El Instituto Nacional de Meteorología advirtió que las fuertes corrientes de viento mantendrán el peligro de tormentas en la región sur.