Un proyecto de ley despertó la polémica en Florida (EEUU) ya que exige que las personas accedan a los baños púbicos alineados con el sexo de su nacimiento pero no así con su identidad de género.
Un proyecto de ley despertó la polémica en Florida (EEUU) ya que exige que las personas accedan a los baños púbicos alineados con el sexo de su nacimiento pero no así con su identidad de género.
La Cámara alta, de mayoría republicana, aprobó con 26 votos a favor y 11 en contra el proyecto de ley HB 1521, al igual que hizo poco después la Cámara de Representantes (80-36) y se dirige ahora a la mesa del gobernador del estado, el republicano Ron DeSantis para que le de luz verde.
Conocida como "Ley de Seguridad en Espacios Privados", las personas que usen baños públicos o vestuarios que no correspondan con el sexo asignado al nacer podrían ser acusadas de un delito menor de segundo grado; y aplicaría al uso de baños en instalaciones como escuelas y universidades públicas, edificios gubernamentales estatales y locales, prisiones. Según el proyecto, el objetivo es "mantener la seguridad pública, la decencia, el decoro y la privacidad".
Los activistas LGBTQ se oponen y señalan que la medida que criminaliza a las personas transgénero por su comportamiento ordinario. También fue criticado con dureza por los demócratas, quienes argumentaron que la normativa sometería a las personas transgénero a una situación de "acoso" al prohibirles usar el baño público que corresponde al género con el que se identifican.
El grupo de activistas Human Rights Campaign apuntó contra la legislación como "un intento pernicioso, degradante y sistemático de deshumanizar a una de nuestras comunidades más marginadas".
La directora legal del grupo, Sarah Warbelow, comunicó que "los legisladores de Florida deberían centrarse en los problemas reales que afectan a los floridanos en lugar de en dónde van al baño las personas transgénero".
En tanto, la senadora estatal Erin Grall (R-Fort Pierce), quien aprobó el proyecto de ley del Senado, argumentó el miércoles que "no hay nada en el lenguaje de este proyecto de ley que esté dirigido a un grupo específico" y agregó que "más bien, habla de las diferencias que tenemos como sexos diferentes, como hombres y mujeres".