Se confirmaron dos casos de rabia en niños mexicanos que activó el sistema sanitario gubernamental de ese país que dispuso de inmediato la aplicación de un protocolo de vigilancia epidemiológica.
Se confirmaron dos casos de rabia en niños mexicanos que activó el sistema sanitario gubernamental de ese país que dispuso de inmediato la aplicación de un protocolo de vigilancia epidemiológica.
En el estado sureño de Oaxaca, en México, 2 chicos de 7 y 8 años fueron afectados por la mordedura de un murciélago y se encuentran en estado crítico.
La secretaria de Salud de Oaxaca, Alma Lilia Velasco, detalló que junto a ellos, un tercer paciente -una niña de dos años- está "bajo observación", aunque por ahora "no muestra síntoma alguno". Todos son atendidos en el hospital civil Aurelio Valdivieso de la ciudad de Oaxaca, capital del estado homónimo.
La menor está siendo sometida a un esquema de vacunación antirrábica, lo mismo que los familiares que tuvieron contacto con los enfermos. Los otros dos chicos habitan la comunidad de Palo de Lima, una comunidad de extrema pobreza en la región conocida como Valles Centrales, informaron.
La funcionaria de Salud está esperando los resultados del Instituto de diagnóstico y Referencia Epidemiológica del ministerio de Salud, que analizó las muestras para descartar o confirmar la enfermedad de la niña y de los parientes, que podrían haber sufrido también mordeduras de animales. El ministerio de Salud descartó la posibilidad de que surjan nuevos casos de rabia.
La autoridad sanitaria oaxaqueña compartió una recomendación a la población donde destacó que "la rabia es una zoonosis viral que se transmite a través de la mordedura o el arañazo profundos de un animal infectado".
Asimismo, instó a los ciudadanos que eviten tocar o acercarte principalmente a los animales silvestres. Entre los síntomas de la zoonosis viral se encuentran: la fiebre acompañada de dolor, hormigueo, picores, deshidratación, malestar general, hiperactividad, miedo al agua y miedo a las corrientes de aire.
La causa de la muerte puede llegar tras la propagación del virus por el sistema nerviosos central, ya que puede generar una inflamación progresiva del cerebro y de la médula espinal, lo que podría resultar mortal.