Emmanuel Macron, Presidente de Francia, fue duro contra los no vacunados y aseguró que irán hasta las últimas consecuencias para imponer las restricciones que sean necesarias para evitar la propagación de Ómicron, la principal variante que afecta a Europa.
Ante los preocupantes y alarmantes números de contagios, en pleno debate por el pase sanitario, el funcionario expresó: "Realmente los quiero fastidiar. Así que lo vamos a seguir haciendo, hasta el final. Esa es la estrategia".
Sus palabras no cayeron bien en el Parlamento, lo cual produjo que el tratamiento de la herramienta en la Cámara Baja se suspendiera por segundo día consecutivo.
El pasaporte vacunatorio excluirá a los no inmunizados de lugares como restaurantes, bares, cines, teatros, museos y estadios deportivos. El certificado se pedirá también en el transporte interregional, tanto de trenes como colectivos, y en vuelos domésticos.
Francia registró 67 mil casos en las últimas 24 horas, una importante baja en relación a los últimos días de diciembre luego de las restricciones.