La Asamblea General de las Naciones Unidas votó por trigésima vez una declaración que llama a Estados Unidos a levantar el bloqueo económico, comercial y financiero que dispuso sobre Cuba en 1962.
La Asamblea General de las Naciones Unidas votó por trigésima vez una declaración que llama a Estados Unidos a levantar el bloqueo económico, comercial y financiero que dispuso sobre Cuba en 1962.
El proyecto sumó este año 185 votos a favor, 2 en contra (los de Estados Unidos e Israel) y 2 abstenciones (Ucrania y Brasil). La votación casi repite lo ocurrido el año pasado con una salvedad: Colombia, que en 2021 se abstuvo, ahora, con Gustavo Petro en la presidencia, votó a favor.
La iniciativa cubana pidió en su texto, además del fin del bloqueo, la "igualdad soberana" de los estados, la "no injerencia en sus asuntos internos" y "libertad de comercio y navegación internacionales".
Impuesto en 1962, en plena Guerra Fría, por el entonces presidente John F. Kennedy, la medida fue recrudeciendo progresivamente para asfixiar al gobierno comunista, entre otras con las leyes Torriceli (1992) y Helms-Burton (1996), que establecieron la extraterritorialidad del embargo, lo que significa la aplicación de normas de EEUU en países extranjeros.
En un juego de palabras con la reciente crisis mundial que generó la Covid-19 y los habituales desastres naturales en la zona caribeña, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, comparó durante su intervención en la ONU al bloqueo con "una pandemia permanente, un huracán constante" por sus efectos.
"No atribuimos al bloqueo todas las dificultades que enfrenta hoy nuestro país, pero faltaría a la verdad quien niegue sus gravísimos efectos y no reconozca que es la causa principal de las privaciones, carencias y sufrimientos de las familias cubanas", aseguró el diplomático, que advirtió que el embargo "crea las condiciones que alientan las migraciones ilegales, irregulares, desordenadas e inseguras, y contribuye al crimen de la trata de personas".
En el recinto de la ONU, los discursos de los países que respaldaron el levantamiento sonaron similares y se repitieron en adjetivos descalificatorios de la medida.
Pese a sus promesas de campaña, Biden mantiene las sanciones que impuso su antecesor, el republicano Donald Trump, unos días antes de concluir su mandato, con excepción de algunas variantes menores en materia de visados, viajes y remesas a la isla.