El videobloguero turco Ruhi Çenet denunció este miércoles a las autoridades del crucero MV Hondius por minimizar el brote de hantavirus que provocó tres muertes desde su partida de Ushuaia el 1 de abril. Según el testimonio del viajero, la tripulación ignoró los protocolos sanitarios tras el fallecimiento de un ciudadano neerlandés de 70 años. La falta de medidas preventivas iniciales puso en riesgo tanto a los pasajeros como a los habitantes de islas remotas.
Çenet relató que el capitán atribuyó el primer deceso a causas naturales bajo el consejo del médico de a bordo, quien hoy se encuentra en estado grave. "Cuando el capitán anunció la muerte del primer pasajero, la vida a bordo de la embarcación continuó como si nada", aseguró el denunciante. El bloguero grabó un video donde se escucha al jefe de la tripulación con la frase "el médico me dice que no estamos infectados".
Ante la ausencia de restricciones oficiales, el denunciante y su camarógrafo decidieron un aislamiento por iniciativa propia. "No sabíamos que había un virus, pero simplemente tomamos precauciones", explicó Çenet en una entrevista. Mientras ellos permanecieron en su cabina, el resto de los viajeros, muchos de avanzada edad, continuó con el uso de espacios comunes y el bufet sin mascarillas.
La Organización Mundial de la Salud confirmó que la cifra de víctimas fatales subió a tres personas, entre ellas la esposa del primer fallecido y una mujer alemana. Además, el organismo internacional informó que otros cinco pasajeros contrajeron de forma probable esta enfermedad respiratoria. La falta de previsión inicial derivó en una crisis sanitaria que obligó a la cuarentena de la embarcación frente a Cabo Verde.
El brote de hantavirus amenaza a poblaciones aisladas
Uno de los mayores temores de Çenet radica en el posible traslado del virus a la isla de Tristán de Acuña. Tras el primer fallecimiento, cerca de 100 pasajeros desembarcaron en el archipiélago para interactuar con los lugareños sin conocer el peligro. "Ni siquiera consideraron la posibilidad de que fuera una enfermedad tan contagiosa", lamentó el bloguero sobre la actitud de la empresa frente al riesgo de propagación.
El denunciante expresó su arrepentimiento por bajar en la isla, la cual describió como la más remota del mundo. Al no contar con centros médicos suficientes ni personal especializado, un brote allí resultaría catastrófico para la comunidad local. "No tomaron el problema lo suficientemente serio", insistió Çenet al recordar la ausencia de advertencias por parte de la cadena de mando del buque.
En la actualidad, el MV Hondius navega hacia las islas Canarias tras cumplir un periodo de aislamiento estricto. Los pasajeros que permanecen a bordo se encuentran encerrados en sus cabinas con el uso obligatorio de mascarillas. Por su parte, el videoblogger desembarcó en Santa Elena el 24 de abril junto a otros 20 turistas para evitar una mayor exposición al virus.