Por lo menos una persona murió por un ataque ruso de la ciudad ucraniana de Leópolis, en el oeste del país, y que afectó a varios almacenes en los que se perdió material humanitario de la filial local de Cáritas.
Por lo menos una persona murió por un ataque ruso de la ciudad ucraniana de Leópolis, en el oeste del país, y que afectó a varios almacenes en los que se perdió material humanitario de la filial local de Cáritas.
El hallazgo de un hombre fue confirmado este martes, por el alcalde Andriy Sadovi, luego que el cuerpo incinerado apareció entre los escombros del local de la organización perteneciente a la iglesia católica.
El funcionario indicó en su cuenta oficial de Twitter que en total ardieron tres almacenes que equivalen a 10.000 metros cuadrados. Según Caritas ucraniana los drones rusos que destruyeron el almacén de Lviv de la organización no gubernamental arrasaron con 300 toneladas de ayuda humanitaria remitida por el Vaticano".
En este sentido, la Coordinadora Humanitaria y Residente de la ONU en Ucrania, Denise Brown, remarcó sobre el sangriento atentado: "Los trabajadores, las instalaciones y los bienes humanitarios están protegidos por el derecho internacional humanitario".
Además, desde Naciones Unidas recordaron que "quedan estrictamente prohibidos los ataques directos o ataques indiscriminados" y agregaron: "El derecho internacional humanitario no es una opción, es una obligación y debe respetarse".