La explosión de una mina de carbón en Turquía dejó al menos 40 muertos, mientras que una veintena resultaron heridos, y otra decenas quedaron atrapados, informó el ministro de Interior turco Suleyman Soylu.
La explosión de una mina de carbón en Turquía dejó al menos 40 muertos, mientras que una veintena resultaron heridos, y otra decenas quedaron atrapados, informó el ministro de Interior turco Suleyman Soylu.
La detonación se produjo este viernes por la tarde, a las 18.15, en la mina Amasra, en la costa del mar Negro, cuando 110 mineros trabajaban entre 300 y 350 metros bajo tierra. Hasta el momento el equipo de salvamento se esfuerza por rescatar a los sobrevivientes, mientras que ocho operarios pudieron salir por sí mismos.
"Según las primeras observaciones", la explosión se habría producido por una acumulación de grisú, gas habitual en minas subterráneas compuesto esencialmente por metano, comunicó el ministro de Energía de Turquía, Fatih Donmez.
Sin embargo, Afad, el organismo público de gestión de desastres de Turquía, había anunciado en Twitter que un transformador defectuoso fue la causa de la explosión, antes de retractarse. La oficina del fiscal público local comunicó que estaba tratando lo ocurrido como un accidente y que estaba iniciando una investigación formal.
En este sentido, las autoridades locales informaron que los trabajos de rescate proseguían por la noche, pese a la dificultad añadida de la falta de luz.
“Contabilizamos en total 40 muertos. 58 mineros pudieron salvarse por su cuenta", declaró el ministro del Interior. A su lado, el titular de Energía, Fatih Donmez, estimó, visiblemente afectado, que se acercaba "el final de las operaciones de rescate".
“No sabemos nada. Hubo polvo y humo, no pudimos ver qué pasó. Yo salí por mis propios medios. Los que estábamos algo alejados solo sentimos la presión de la explosión, pero no pudimos ver nada”, indicó al medio NTV un minero, al salir del pozo. Por su parte, el dirigente sindical Hakan Yesil indicó a la prensa que 12 ya han salido o han sido rescatados.
La televisión local mostró a centenares de personas, muchas de ellas en llanto, frente a un edificio blanco dañado cerca de la entrada de la mina de Amasra.
Por su parte, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, envió al lugar a sus ministros del Interior y de Energía para supervisar las operaciones de rescate y el sábado visitará el lugar de la tragedia, según la presidencia turca.
Turquía sufre con cierta frecuencia graves accidentes en las minas de carbón y lignito. El mayor desastre tuvo lugar en mayo de 2014 en una mina de Soma, en la provincia occidental de Manisa, cuando murieron 301 mineros por un incendio causado por una explosión eléctrica en un pozo.