La inflación es uno de los principales dolores de cabeza de los Estados Unidos durante la gestión del presidente Joe Biden: en enero registró una tasa interanual del 7,5% y es la mayor cifra desde febrero de 1982, según anunció este jueves la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, según sus siglas en inglés).
La cifra intermensual presentó un alza de 0,6%, una decima mas que diciembre, con avances en los alimentos, la electricidad y el alojamiento. Si se tiene en cuenta únicamente la inflación subyacente, sin los valores más volátiles de la energía y los alimentos, la misma marca un 6% anual (también récord desde 1982) y 0,6% mensual.
La cifra interanual agrega mayor presión a que la Reserva Federal (FED) comience con el incremento en sus tasas de interés de referencia, con el objetivo de detener la escalada en los precios. En ese sentido, se espera una primera suba en las tasas para marzo.
De forma contraria a lo que se preveía el año pasado, el mercado estima que la FED no adoptará una postura gradual y será mas agresivo aplicando hasta cinco alzas en las tasas solo durante este año, de acuerdo al banco de inversión Goldman Sachs.
La cifra de enero fue mayor de la esperada pues, un grupo de economistas consultado por la agencia Bloomberg únicamente estimaba un incremento del 7,3% anual y 0,4% mensual. Uno de los factores que aceleró a la inflación estadounidense es la falta de correlacione entre la oferta y la demanda.
Mientras que la demanda se vio beneficiada con beneficios y estímulos otorgados por el Gobierno que impulsaron al consumo; la oferta se enfrentó con múltiples problemas en las cadenas de suministro globales, un mayor costo del transporte y, en algunos casos, la escasez de fuerza laboral para sus establecimientos.
Brian Deese, consejero económico del presidente estadounidense Joe Biden, afirmó el último miércoles que la creciente inflación es "un fenómeno mundial" y que la misma va a moderarse cuando los gastos de los consumidores se reorienten sobre el segmento de servicios más que sobre el de bienes, a medida que finalicen las restricciones y caigan los casos de coronavirus.
Desde principios de 2021, la inflación estadounidense registró una escalada progresiva superando el 2% anual en marzo, el 4% en abril, el 5% en mayo y el 6% en octubre. El principal desafío de la gestión Biden es poder controlarla durante el 2022.