La guerra de Estados Unidos contra Irán continúa profundizándose tras la respuesta estadounidense al ataque iraní contra una base en Bahréin, que también alcanzó a dos buques petroleros vinculados a Emiratos Árabes Unidos. Desde Teherán acusaron a Washington de haber "desmantelado" el protocolo de acuerdo destinado a poner fin a la guerra.
"Las fuerzas del Comando Central de Estados Unidos comenzaron a lanzar una ronda adicional de ataques contra Irán para seguir degradando las capacidades iraníes utilizadas para atacar el transporte comercial en el Estrecho de Ormuz", confirmó el Comando Central de los Estados Unidos (Centcom) en X.
El mismo organismo confirmó que se retomó el bloqueo naval contra Irán: "Los ataques se están llevando a cabo mientras las fuerzas estadounidenses se preparan para reanudar el bloqueo naval contra los puertos y áreas costeras iraníes". El Centcom también informó que los objetivos militares iraníes alcanzados se encontraban en Bushehr, Chah Bahar, Jask, Konarak, Abu Musa y Bandar Abbas.
La decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de renovar el bloqueo naval "ha desmantelado, en cierto modo, el memorando" para pausar el conflicto y permitir negociaciones de paz, declaró el viceministro de Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, en la televisión estatal.
Según medios iraníes, el cuartel general de la Quinta Flota de Estados Unidos fue alcanzado en represalia por una maniobra previa de Washington y tras las declaraciones del presidente estadounidense sobre el restablecimiento de un bloqueo en la zona.
Por qué Irán atacó los buques árabes y qué dijeron desde Emiratos Árabes Unidos
La Guardia Revolucionaria iraní se atribuyó el ataque a los buques Mombasa y Al Bahiyah, que navegaban por el estratégico paso marítimo, que dejó un saldo de un marinero muerto y ocho heridos. Desde Teherán, justificaron la acción alegando que las embarcaciones "ignoraron repetidas advertencias" y cruzaron una zona minada.
El Ministerio de Defensa de Emiratos Árabes Unidos calificó el ataque como "descarado" y condenó cualquier ofensiva contra objetivos civiles y nacionales. Advirtió que estos hechos representan "una escalada peligrosa" y ponen en riesgo la estabilidad regional.