Lula da Silva, candidato en las elecciones presidenciales de Brasil por el Partido de los Trabajadores (PT), votó este domingo alrededor de las 8.45 de la mañana en la escuela Sao Bernardo do Campo de San Pablo. En una improvisada conferencia de prensa, aseguró que "queremos un país con esperanza".
"Queremos un país en paz, que crea en el futuro, que pueda producir y construir su propio futuro. Estoy muy feliz de votar de nuevo. No queremos odios ni discordia, el pueblo desea ser feliz", declaró el exmandatario desde el mismo colegio en el que vota desde 2002.
Lula afirmó que Brasil volverá "a la normalidad" si derrota al actual presidente, el ultraderechista Jair Bolsonaro, quien emitió su voto en Río de Janeiro. "Hace cuatro años no pude votar porque estaba preso por una mentira. Y ahora tengo la posibilidad de ser presidente para que el país vuelva a la normalidad", sostuvo.
"Vamos a tener que cuidar a nuestro país. Este país necesita ser cuidado por los 150 millones de habitantes como si fuera su hijo, su hermano, su madre o padre, porque este país necesita finalmente recuperar el derecho a ser feliz", aseguró el candidato del PT.
"No queremos más odio ni discordia. Queremos un país que viva en paz, un país que tenga esperanza, un país que crea en el futuro, un país que pueda producir y construir su propio futuro a partir de la participación de la sociedad brasileña. Esta es la elección más importante para mí", añadió.
"Todo lo que el pueblo desea es volver a ser feliz. Este pueblo no quiere muchas cosas: quiere trabajar, vivir, tener un salario, tomar un café y cuidar a su familia. Si las familias viven en armonía, este país va a ser mucho mejor", señaló el expresidente.
"Los bolsonaristas más fanáticos tendrán que adaptarse a la mayoría de la sociedad. La mayoría no quiere confrontación, quiere paz. La mayoría de la gente no quiere la venta de armas, quiere la distribución de libros. Creo que la mayoría de la gente vivirá en paz", concluyó.
Lula es el favorito en las encuestas. Según el último sondeo de la agencia Datafolha, tiene el 50% de los votos válidos contra el 36% del actual presidente y su principal rival, Jair Bolsonaro. El objetivo del PT es llegar a ese 50% para ganar en primera ronda y evitar el ballotage.