"Soy ciudadano de los Estados Unidos de América y ya no estoy dispuesto a permitir que un pedófilo, violador y traidor manche mis manos con sus crímenes", reza el manifiesto encontrado por agentes del FBI y que es investigado además por el Servicio Secreto de Estados Unidos. El escrito expone las motivaciones del atacante de Donald Trump y sus funcionarios y compromete su futuro judicial.
Los Servicios Secretos norteamericanos y el FBI obtuvieron una copia del argumento de Cole Tomas Allen antes de hospedarse en el hotel Hilton donde se celebraba la cena de corresponsales de la Casa Blanca en Washington. Según detallaron medios como Infobae y The New York Post, se trata de un texto de casi mil cien palabras que revela las motivaciones detrás del intento de asesinato al presidente republicano.
"Puede que hoy haya sorprendido a mucha gente. Permítanme empezar disculpándome con todos aquellos cuya confianza traicioné. Les pido disculpas a mis padres por decir que tenía una entrevista sin especificar que era para “Los más buscados", comienza el escrito del detenido.
Y continúa el pedido de disculpas: "Les pido disculpas a mis colegas y estudiantes por decir que tenía una emergencia personal (para cuando alguien lea esto, probablemente sí NECESITE ir a urgencias, pero difícilmente se puede decir que no sea una situación autoinfligida). Les pido disculpas a todas las personas junto a las que viajé, a todos los trabajadores que manipularon mi equipaje y a todas las demás personas no objetivo en el hotel a las que puse en peligro simplemente por estar cerca."
Manifiesto Cole Tomas Allen atacante de Donald Trump
"Les pido disculpas a todos los que fueron abusados y/o asesinados antes de esto, a todos los que sufrieron antes de que yo pudiera intentar esto, y a todos los que puedan seguir sufriendo después, independientemente de mi éxito o fracaso. No espero perdón, pero si hubiera visto alguna otra forma de llegar tan cerca, la habría tomado. Nuevamente, mis más sinceras disculpas.", cierra su pedido de absolución ante el pueblo norteamericano.
Lugo de un preludio de disculpas, "el profesor" Allen explica los motivos que lo llevaron a ejecutar el atentado: "Ahora, sobre por qué hice todo esto: Soy ciudadano de los Estados Unidos de América. Lo que hacen mis representantes me representa. Y ya no estoy dispuesto a permitir que un pedófilo, violador y traidor manche mis manos con sus crímenes. (Bueno, para ser completamente honesto, dejé de estar dispuesto hace mucho tiempo, pero esta es la primera oportunidad real que he tenido para hacer algo al respecto)."
El escrito del sospechoso incluye una lista de “reglas de enfrentamiento” en las que distingue entre distintos grupos presentes en el evento. Señala a funcionarios como principales objetivos, mientras que al Servicio Secreto los menciona solo en caso de necesidad, con la intención de reducir la letalidad.
En cambio, aclara que empleados e invitados no deberían ser atacados. También plantea el uso de munición menos penetrante para minimizar víctimas, aunque admite que podría disparar contra otros si lo consideraba indispensable. El manifiesto refleja una visión ideológica extrema y justifica sus acciones bajo la idea de que quienes asistían eran cómplices del presidente.
La investigación sobre Cole Tomas Allen avanzó gracias a la declaración de su hermana, Avriana, quien entregó al FBI y al Servicio Secreto el manifiesto que él había enviado a su familia antes del ataque en Washington. También confirmó que había comprado armas en una armería y practicaba en un campo de tiro.
Los agentes hallaron en el hotel Hilton otros escritos con fuerte contenido anti-Trump y anticristiano, lo que reforzó la hipótesis de un intento de magnicidio. Trump calificó al acusado como “lobo solitario” y “loco”, aunque las autoridades subrayan que sí intentó asesinar al presidente y a los invitados de la cena de corresponsales. “Este individuo tenía la intención de causar tanto daño y perjuicio como fuera posible”, aseguró Jeanine Pirro, fiscal federal para el Distrito de Columbia.
Cole Tomas Allen enfrenta cargos iniciales por agresión y tenencia de armas de fuego, aunque se espera que en breve se sumen nuevas imputaciones. Este lunes será trasladado a los tribunales federales del Distrito de Columbia para su primera audiencia, mientras el FBI y el Servicio Secreto continúan investigando si actuó en solitario o como parte de una posible conspiración política.