El consulado de Estados Unidos en Toronto fue atacado a tiros, en medio de la tensión internacional
Los disparos se registraron a las 4:30 de la madrugada en la ciudad canadiense. La Policía local confirmó el ataque y anunció que se extremarán las medidas de seguridad, tras una seguidilla de atentados a unas sinagogas.
La Policía de Toronto custodia el consulado estadounidense tras el ataque a tiros.
Reuters
Dos sospechosos atacaron a tiros el consulado de Estados Unidos en Toronto este martes durante la madrugada. El atentado ocurrió a las 4:30 contra la sede diplomática ubicada en el centro urbano canadiense. Las autoridades decidieron reforzar las medidas de seguridad, tras una serie de ataques previos contra sinagogas locales.
Según informó el diario El País de España, las cámaras de seguridad registraron el momento exacto de la agresión. El jefe adjunto de la Policía, Frank Barredo, declaró en una conferencia de prensa: "Dos hombres bajaron de un coche blanco y abrieron fuego contra el edificio". El oficial detalló que los sospechosos huyeron rápidamente.
Los investigadores hallaron múltiples casquillos de bala en la escena de la balacera. El personal de seguridad del consulado comprobó impactos directos en los ventanales reforzados del edificio. Afortunadamente, los cristales blindados detuvieron los proyectiles y no hubo heridos entre los empleados que cumplían su turno laboral.
Consulado de EEUU en Toronto
El País - Frank Gunn (AP)
La alcaldesa de la ciudad, Amanda Chow, manifestó su preocupación, pero evitó vincular el hecho con el conflicto en Medio Oriente. La funcionaria aseguró ante los medios: "Nuestra Policía dispone de todos los recursos para capturar a estos criminales". Además, la mandataria local solicitó calma a la población ante el refuerzo de la vigilancia en sitios religiosos.
La Real Policía Montada de Canadá calificó el episodio como un asunto de seguridad nacional. El organismo federal comunicó de manera oficial: "El ataque constituye un acto de violencia inaceptable contra una sede diplomática aliada". Por este motivo, las fuerzas especiales patrullan ahora las zonas de las embajadas y los centros comunitarios.
Mark Carney, primer ministro del país, repudió el atentado mediante un mensaje en su cuenta de X. El jefe de Estado afirmó con contundencia: "Los disparos en Toronto representan un intento de intimidación que no toleraremos". El mandatario también aseguró que la justicia actuará con rigor contra los autores del hecho y agregó: "Me alivia saber que nadie resultó herido".
Doug Ford, gobernador de la provincia de Ontario, brindó declaraciones públicas para solidarizarse con el gobierno estadounidense. El político local subrayó: "Fue un ataque dirigido a nuestros vecinos y amigos más cercanos". Las autoridades provinciales ofrecen una recompensa monetaria para quienes aporten datos certeros que permitan identificar a los responsables.