Denuncian que Irán ejecutará a un manifestante de 26 años detenido en las protestas

Se trata de Erfan Soltani, de 26 años, quien fue arrestado el 8 de enero, y se convertirá en el primer manifestante iraní sentenciado a la horca, con la ejecución programada para este miércoles.

Erfan Soltani, un joven iraní de 26 años, recibió una condena a muerte por su participación en las recientes manifestaciones contra el contra el régimen del ayatollah Alí Jamenei. El manifestante cayó detenido el pasado jueves en la localidad de Fardis y, tras un juicio realizado el día 11, las autoridades fijaron su ejecución por ahorcamiento para este miércoles 14 de enero. De esta manera, se convertirá en el primer hombre de esta nueva ola de protestas sentenciado a la pena máxima.

El proceso judicial contra el detenido se caracterizó por una rapidez extrema y la falta absoluta de garantías. Según denunciaron organizaciones de derechos humanos, el joven no tuvo acceso a un abogado ni posibilidad de apelación. Incluso a su hermana, quien es abogada de profesión, se le prohibió en reiteradas ocasiones revisar el expediente y asumir su representación legal, lo que dejó al acusado en un estado de total indefensión ante el tribunal.

Según la Organización Hengaw para los Derechos Humanos, Soltani fue detenido en Fardis, una ciudad del área metropolitana de Karaj, en plena oleada de protestas. Desde ese momento, su familia quedó prácticamente al margen de todo el proceso. No se les informó con claridad de los cargos ni del tribunal que lo juzgó, y solo supieron que la sentencia de muerte ya estaba firmada cuando la maquinaria judicial había cerrado el caso.

erfan soltani

“Nunca habíamos presenciado un caso con tanta rapidez”, explicó a la BBC, Awyar Shekhi, portavoz de Hengaw. “El gobierno está utilizando todas las tácticas a su alcance para reprimir a la gente y sembrar el miedo”. El juicio se celebró de forma sumarísima, sin acceso a abogado defensor, sin posibilidad real de apelación y sin que se respetaran las garantías procesales más básicas.

Más de 10.800 manifestantes detenidos en Irán ahora corren el riesgo de ser acusados de “hacer la guerra contra Alá”, un delito que puede conllevar la pena de muerte en la horca. En total, en 2024 97 personas fueron ahorcadas en Irán, 84 en cárceles y 13 en público. Las ejecuciones son ahora una herramienta más del régimen para intimidar y controlar a la población, enviando un mensaje de terror que recorre todo el país.

Irán: un funcionario aseguró que hubo más de 2.000 muertos y 10.000 detenidos durante las protestas

Según un alto funcionario iraní que prefirió preservar su identidad, al menos unas dos mil personas murieron en la nueva ola de protestas en el país contra el régimen del ayatollah Alí Jamenei. Así lo aseguró en un diálogo con la agencia internacional Reuters, en el que reveló que la cifra de víctimas fatales duplica la informada por las organizaciones de derechos humanos locales.

La nueva ola de protestas en Irán comenzaron el 28 de diciembre pasado, cuando un grupo de comerciantes se manifestaron contra la suba de precios y la caída del rial, la moneda local. Rápidamente la situación escaló y empezaron a registrarse movilizaciones en todo el país. Según la organización de derechos humanos HRANA, con sede en Estados Unidos, en estas dos semanas murieron 573 personas durante la represión -503 manifestantes y 70 miembros de las fuerzas de seguridad-. Mientras que la ONG local Iran Human Rights elevó la cifra a 648 fallecidos.

A partir de lo informado por Reuters con el alto funcionario iraní, los muertos ascendieron a más de 2.000. Además, unas 10.000 personas fueron detenidas. Hasta el momento, el gobierno no publicó cifras oficiales sobre la represión.

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