El secretario de Seguridad Pública del Distrito Federal brasileño, Anderson Torres, publicó un comunicado en el que condenó los ataques al Congreso Nacional, al Palacio del Planalto y al Supremo Tribunal Federal y rechazó las "hipótesis absurdas de cualquier tipo de connivencia" suya con "las barbaridades" que ocurrieron este domingo en la capital.
Torres, quien fuera ministro de Justicia del expresidente Jair Bolsonaro, fue despedido por el gobernador de Brasilia, Ibaneis Rocha, debido a que le atribuyó la responsabilidad por los ataques, liberando la zona de los delitos.
Además, el gobierno de Brasil pidió al Supremo Tribunal Federal que ordene la detención de Torres, quien se encuentra de vacaciones en Orlando, Florida, en Estados Unidos.
Con su renuncia al cargo anunciada a última hora de la tarde de este domingo, el exfuncionario expresó que "vivió el día más amargo" en su vida personal y profesional y calificó los episodios de vandalismo como "un caso de locura colectiva".
En el comunicado, Torres manifestó que los hechos "son totalmente incompatibles con todas mis creencias sobre lo que es importante para el fortalecimiento de la política en el país". "Las divergencias político-ideológicas jamás pueden ser usadas como combustible para agresiones de ningún tipo", agregó.
Finalmente, buscó desligarse de las acusaciones de complicidad de su parte: "Lamento profundamente que se planteen hipótesis absurdas de cualquier tipo de connivencia mía con las barbaridades que presenciamos. Estoy seguro de que este execrable episodio será totalmente esclarecido y los responsables serán castigados ejemplarmente".
https://twitter.com/andersongtorres/status/1612293753158471681