Bolivia decretó el estado de excepción en medio de la crisis social y los cortes de ruta

El decreto no suspende las garantías constitucionales de los ciudadanos, pero habilita a las Fuerzas Armadas a colaborar con la Policía en el desbloqueo de carreteras.

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, decretó este domingo el estado de excepción en todo el país por 90 días para despejar las rutas bloqueadas y poner fin a una crisis que ya lleva más de siete semanas.

La medida entró en vigencia a las 2.35 de la madrugada tras la aprobación del Decreto Supremo 5636 por parte de la Asamblea Legislativa Plurinacional. El inicio de la sesión parlamentaria sufrió demoras desde la noche del sábado hasta la medianoche.

La normativa habilita a las Fuerzas Armadas a colaborar con la Policía en el desbloqueo de carreteras y la protección de infraestructura estratégica. El objetivo central es el restablecimiento de la circulación de alimentos, combustibles y medicamentos.

Según fuentes gubernamentales, el decreto no suspende las garantías constitucionales de los ciudadanos. Sin embargo, prohíbe de forma expresa los cortes de rutas y el uso de explosivos u otros elementos de carácter violento.

El anuncio presidencial ocurrió horas después de un acuerdo entre el Ejecutivo y la Central Obrera Boliviana (COB) para desactivar las protestas. Pese a este pacto, organizaciones campesinas e indígenas mantuvieron los cortes de vías y ratificaron su exigencia de renuncia contra el mandatario.

Las movilizaciones iniciaron hace más de 50 días en rechazo al fuerte ajuste económico impulsado por la gestión de Paz. Las medidas oficiales incluyeron la eliminación de subsidios a los combustibles en medio de una escasez de dólares y graves dificultades fiscales.

Los bloqueos afectaron los accesos a La Paz y Cochabamba, con consecuencias letales y cientos de detenidos. El oficialismo responsabiliza de las protestas a sectores vinculados al expresidente Evo Morales, quien niega las acusaciones y atribuye el conflicto al malestar social.