El príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, y el presidente de Egipto, Abdel-Fattah el-Sisi, alertaron que los ataques de Irán a los estados del Golfo ponen en riesgo la seguridad y estabilidad de la región.
Tanto el príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, como el presidente de Egipto, Abdel-Fattah el-Sisi, rechazaron la escalada iraní contra los estados del Golfo, que pone en riesgo la seguridad de la región.
El príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, y el presidente de Egipto, Abdel-Fattah el-Sisi, alertaron que los ataques de Irán a los estados del Golfo ponen en riesgo la seguridad y estabilidad de la región.
En las últimas horas, los ataques iraníes no cesaron: al menos 20 personas resultaron heridas tras el impacto de un misil balístico en la ciudad de Dimona, en Israel. En paralelo, las Fuerzas de Defensa israelíes bombardearon instalaciones de misiles balísticos en Teherán.
Ante esta situación, y dados los constantes ataques iraníes no solo a Israel sino a países como Emiratos Árabes y Qatar, entre otros, las autoridades de Egipto y Arabia Saudita expresaron su solidaridad con los países del Golfo.
Hace dos días se celebró una cumbre de la que participaron ministros de Asuntos Exteriores de una decena de países de Medio Oriente como Baréin, Egipto, Jordania, Kuwait, Líbano, Catar, Arabia Saudí, Siria y Emiratos Árabes Unidos, en la que denunciaron el uso de "misiles balísticos y drones, dirigidos contra zonas residenciales e infraestructura civil, incluyendo instalaciones petroleras, plantas desalinizadoras, aeropuertos, edificios residenciales y misiones diplomáticas" por parte de Irán.
En esa línea, expresaron en un comunicado que "estos ataques no pueden justificarse bajo ningún pretexto ni de ninguna manera", y llamaron a los líderes de Irán a dejar de obstruir el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio del petróleo.
A poco de cumplirse un mes de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, aseguró que los ataques conjuntos se intensificarán de manera "significativa" durante la semana que se viene.
En la misma línea, el funcionario remarcó que las fuerzas israelíes aún cuentan con "miles" de objetivos dentro del territorio iraní y anticipó que la campaña militar podría extenderse durante varias semanas más. "No pararemos hasta que se alcancen todos los objetivos bélicos", enfatizó.
Las declaraciones de Katz contrastan con los dichos recientes de Trump, quien señaló en redes sociales que Estados Unidos está "muy cerca" de cumplir sus metas en la región y que evalúa "reducir drásticamente" los esfuerzos militares en Medio Oriente.
Sin embargo, en paralelo a esa postura, continúan los movimientos militares en la zona: miles de infantes de marina y marineros estadounidenses se dirigen hacia Medio Oriente, en momentos en que la guerra con Irán transita su cuarta semana.
De hecho, Irán afirma que Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva militar contra la planta de enriquecimiento de uranio de Natanz. Según informó la agencia Tasnim, no se produjeron fugas radiactivas y los residentes cercanos al lugar resultaron ilesos.
En medio del conflicto, Trump autorizó durante la noche del viernes una licencia temporal que permite que Irán comercialice alrededor de 140 millones de barriles de petróleo que se encuentran almacenados en buques cisterna. Según la Administración de Información Energética de Estados Unidos, ese volumen alcanza para cubrir la demanda global durante cerca de un día y medio.