Uno de los elementos complementarios menos importantes pero más útiles a la hora de cocinar es la campana extractora, sobre todo en casos donde la cocina no tenga una buena ventilación. Sin embargo, aunque uno piense que esta no necesita limpieza ya que solo aspira el vapor que se genera a la hora de cocinar, esto no es así.
El vapor que absorbe, sobre todo cuando se trata de cocinas como churrascos, hamburguesas, pollo o cualquier tipo de carnes a la plancha, está contaminado de grasa que se impregna con el correr del tiempo en la campana extractora, generando una capa de suciedad que puede traer diferentes consecuencias.
Entre ellas, la aparición de bichos, moscas, cucarachas o hasta ratas, pero también, fuertes olores y una no muy linda visual a la hora de levantar la vista. Por eso, es recomendable mantenerla limpia, y hay un método muy sencillo y efectivo para hacerlo.