Las milanesas son uno de los platos preferidos por todos los argentinos y se comparten en cualquiera de sus versiones, ya sean de ternera, pollo o berenjena. Pueden disfrutarse con distintos acompañamientos, desde ensalada hasta papas fritas, y cubrirse con ingredientes como queso, tomate o cebolla para crear una gran variedad de sabores.
Son la preparación estrella de muchos bodegones e incluso existen restaurantes especializados específicamente en milanesas. Sin embargo, prepararlas en casa puede presentar sus desafíos: algunas personas tienen problemas con el rebozado, mientras que a otras les cuesta encontrar el punto de cocción.
Como todo, se trata de un ejercicio de prueba y error. Una vez que se hayan hecho suficientes milanesas se descubrirá cuál es la mejor carne, qué apanado queda más rico o cuánto tiempo es necesario freírlas. En este sentido, los expertos tienen los mejores consejos para que la milanesa quede perfecta.
Cómo hacer la milanesa para que salga más rica que en un bodegón
Según los cocineros expertos, lo más importante para preparar una rica milanesa es elegir bien el corte de carne: puede ser peceto, lomo o nalga, cortado con 1 cm de espesor. Luego, hay que aplastarlas hasta que queden de medio centímetro. Golpear la carne hará que el huevo y el pan se adhieran correctamente.
Al momento del empanado, es fundamental que el pan rallado sea de buena calidad, mucho mejor si es casero. También se le pueden agregar hierbas picadas para mejorar el sabor. Si es comprado, hay que elegir uno que tenga un molido parejo y mantenerlo seco y limpio.
Los especialistas recomiendan marinar la carne unas 12 horas con ajo, perejil y vinagre antes de pasarla por el huevo. Para que el rebozado quede perfecto, la clave es agregar 100 cc de leche cada dos huevos y batirlos con sal, orégano, ajo, perejil y ají molido, o los condimentos que se prefieran.
Si las milanesas se van a hacer fritas, es importante medir la temperatura del aceite usando un pedacito de carne: cuando flota y burbujea un poco, quiere decir que está listo. Hay que retirarlas de la fritura cuando estén doradas y tiernas, pero la carne y el rebozado no lleguen a separarse.