Los mejores 2 restaurantes de Buenos Aires para comer un delicioso locro

Dos clásicos porteños invitan a redescubrir la tradición culinaria argentina con platos típicos, ambientación regional y recetas que evocan la memoria afectiva.

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, existen lugares que no solo ofrecen comida, sino también un recorrido emocional por los sabores más representativos del país. Entre ellos, El Sanjuanino y 1810 Cocina Regional se consolidan como dos destinos imperdibles para quienes buscan degustar un locro auténtico, en entornos que homenajean la cultura nacional.

Ambos restaurantes ofrecen propuestas distintas pero igualmente valiosas: mientras uno se afianza desde hace décadas como un ícono de la gastronomía tradicional, el otro apuesta a una cocina casera con identidad norteña. En ambos casos, el locro es el plato insignia, cocinado con ingredientes nobles y una impronta bien criolla que conecta con la historia y el arraigo.

Además del sabor, estos espacios seducen con su ambientación y servicio. Cada detalle está pensado para recrear una experiencia que va más allá del paladar: desde cuadros costumbristas y música folclórica, hasta mozos atentos que explican cada preparación. La comida se convierte así en una forma de pertenencia.

El Sanjuanino
El locro de El Sanjuanino, con décadas de historia, se mantiene como uno de los platos más valorados de la gastronomía porteña.

El locro de El Sanjuanino, con décadas de historia, se mantiene como uno de los platos más valorados de la gastronomía porteña.

El Sanjuanino

Ubicado desde 1962 en el corazón de Recoleta, El Sanjuanino es sinónimo de historia y tradición. Con varias sucursales en la ciudad, su carta breve pero contundente gira en torno a platos clásicos de la cocina nacional. Entre ellos, el locro ocupa un lugar especial: espeso, sabroso y reconfortante, elaborado con maíz, carne y chorizo colorado.

El restaurante destaca por su atmósfera gauchesca, decorado con obras de Molina Campos y paredes llenas de firmas de comensales célebres. Las empanadas de carne también son una especialidad de la casa, así como el matambre al rescoldo y los postres tradicionales como el quesillo con miel de caña y el flan casero con dulce de leche.

La bebida recomendada es el vino de la casa, servido en pingüino, ideal para acompañar la comida. Su propuesta se completa con una atención cálida y eficiente, en un ambiente íntimo que invita a volver.

1810, cocina regional

Con un enfoque que remite a los sabores del norte argentino, 1810 Cocina Regional se presenta como una casa de comidas criolla con espíritu familiar. Desde principios de los 2000, rinde tributo a las recetas caseras y ofrece una experiencia donde el locro, los tamales y la humita en chala son protagonistas.

En sus tres sedes (Microcentro, Belgrano y Palermo), el menú se compone de guisos, pastelitos y cazuelas elaboradas con ingredientes frescos y métodos tradicionales. Su lema, “comer como en casa, pero mejor”, resume la propuesta: platos abundantes, sabrosos y con el alma puesta en cada preparación.

1810 cocina regional
1810 Cocina Regional recrea el espíritu del norte argentino con recetas caseras y un menú repleto de sabores tradicionales.

1810 Cocina Regional recrea el espíritu del norte argentino con recetas caseras y un menú repleto de sabores tradicionales.

También brillan las opciones dulces, como la mousse de dulce de leche, el alfajor santafesino o el clásico zapallo en almíbar. Comer en 1810 es, en definitiva, una forma de reencontrarse con las raíces y las memorias más queridas.