Explorar una tienda de vinos en busca de un regalo puede resultar un desafío considerable. Dado que existen numerosas marcas en el mercado nacional, que abarcan desde las grandes bodegas hasta los proyectos boutique, la oferta parece ser prácticamente infinita.
En ocasiones, la decisión de regalar un tinto se reduce a elegir una etiqueta clásica y reconocida. Para salir un poco de esa situación, hicimos un Top 10 de los mejores tintos para regalar.
Qué vinos son recomendados para regalar
Trivento Gaudeo Paraje Altamira 2015
Vino expresivo en nariz, con toques de fruta roja, flores y especias. En boca, destaca su intensa fruta roja con amplitud y una energía ácida vibrante. Deja una textura rugosa notable y provoca una prolongada salivación. Ideal para sommeliers y aficionados que buscan vinos con nervio, frescura y carácter.
Bianchi Particular Cabernet Franc 2016
Cabernet Franc de Bodegas Bianchi, muy expresivo en nariz con notas de frutas rojas y negras, toques especiados, cacao y un matiz que recuerda a las cajas de tabaco. En boca, se extiende con longitud, buen desarrollo y avance preciso, manteniéndose más centrado que amplio, pero con sustancia y estructura notables. Su virtud reside en el equilibrio.
Terrazas Apelación de Origen Las Compuertas Malbec 2017
La elegancia es la protagonista; sus aromas son sumamente profundos, fusionando notas de frutas rojas, toques herbáceos suaves y un matiz tostado. En boca, se presenta realmente suave, con una textura pulida y una acidez equilibrada y amigable. Tiene un ligero dulzor, pero sin excesos. Clásico, pero no predecible. Un excelente vino que refuerza la tendencia de comunicar de manera coherente el carácter del terruño.
Doña Paula Smoked Red Blend 2018
Este vino de Doña Paula es un blend de Cabernet Sauvignon, Malbec y Bonarda, con un método de crianza particular: inicialmente reposó durante aproximadamente 9 meses en barricas de segundo, tercer y cuarto uso. Posteriormente, las barricas fueron desarmadas, retirando tapa y fondo, y se sometieron a un ahumado sobre fogatas de algarrobo durante 15 minutos de cada lado. Luego, se volvieron a ensamblar y se llenaron con el vino. ¿El resultado? Al primer contacto, sorprende por ser menos "maderoso" de lo esperado. Exhibe una aromática profunda con matices de especias, frutas rojas y negras, y sí, está presente el esperado toque ahumado, aunque sin exagerar en las notas de caramelo o vainilla. En boca, es sumamente agradable, con un dulzor sutil, taninos maduros de pulso dulce y una barrica que complementa, junto con un toque de azúcar residual.
Proyecto Las Compuertas Charbono 2018
Es muy probable que hayas disfrutado esta uva en numerosas ocasiones bajo el nombre de Bonarda, como se la conoce en mercados extranjeros como el de Estados Unidos. En primer lugar, este vino de la bodega Familia Durigutti se distingue por su intensidad de fruta roja, acompañada de matices herbales y balsámicos. En boca, es jugoso, redondo, con taninos definitivamente amigables que no resultarán molestos al paladar, junto con una sutil acidez que aporta vitalidad. Deja una agradable sensación de frutas negras que perdura durante un largo tiempo.
Trapiche Perfiles Textura Fina Malbec 2017
Proviene de la clásica zona de Agrelo, en Luján de Cuyo, y su esencia se refleja plenamente en este ejemplar: la fruta roja se presenta de manera nítida, con esa sensualidad característica de Agrelo. Hay un toque muy sutil de madera en segundo plano que nunca llega a opacar la calidad de la materia prima, reforzando su frescura. En boca, exhibe volumen y un paso ligeramente dulce que es característico de la región, aunque la acidez, bien integrada, le quita cierta dulzura. En este sentido, no cae en ningún estereotipo preconcebido. La línea Perfiles, además de ofrecer vinos excelentes, guía al consumidor en su proceso de descubrimiento del carácter del lugar de origen.
Zaha Toko Vineyard Cabernet Sauvignon 2016
El Cabernet Sauvignon de Alejandro Sejanovich presenta una paleta de sabores que rompe con lo convencional: no encontrarás la típica pirazina con notas muy verdes ni una pimienta potente. Se destaca por abundante fruta roja, un trasfondo herbáceo y sutiles toques de especias. Cualquier presencia de madera pasa prácticamente desapercibida. Se trata de un vino compacto con un avance preciso en el centro del paladar, pero a medida que evoluciona, desarrolla una agradable textura que se percibe principalmente en la parte posterior de la lengua, otorgándole carácter y presencia. La expresividad de la fruta es notable, dejando un retrogusto prolongado que sorprende por su duración.
Mendel Cabernet Franc 2017
Este vino, según lo compartido por el propio Roberto De la Mota, proviene de un viñedo plantado en Altamira. "Inicialmente lo utilizábamos para mezclas, pero año tras año nos sorprendía por su calidad, hasta que decidimos embotellarlo como un varietal", explicó. Es una creación elegante y sofisticada en la que coexisten notas de frutas negras y rojas perfectamente maduras con matices especiados delicados, sin exageraciones. En boca, ofrece la característica fluidez, longitud, excelente estructura y un toque apenas untuoso, pero nunca empalagoso, tan típico de Altamira. Hacia el final, se destaca una textura soberbia que se apodera del paladar. Con una memoria prolongada y frescura notable, este vino se aleja de cualquier exageración.
El Esteco Blend de Extremos Cabernet Sauvignon 2017
Los enólogos de El Esteco se propusieron combinar en una botella dos regiones de los Valles Calchaquíes que aportan perfiles muy distintos: por un lado, incorporaron uvas de Cafayate, a 1.700 metros sobre el nivel del mar, y por otro lado, incluyeron uvas de Chañar Punco, en Catamarca, de un viñedo situado aproximadamente 300 metros más arriba. La paleta aromática resultante es rica y compleja, con presencia de frutas negras, especias y un distintivo toque a morrón asado. En boca, se distingue por un pulso bastante seco y una estructura destacada, pero sus taninos finos le confieren un perfil sumamente elegante.
Trilogía de Bonarda Tupungato 2018
La reciente etiqueta de Nieto Senetiner presenta un Bonarda en el que la influencia del terroir es evidente: el vino adquiere un carácter más herbal, ganando en frescura. También exhibe una mayor sutileza aromática, volviéndose más elegante. En boca, destaca por un paso fluido, con taninos de grano fino, acompañados por una delicada sensación grasa y una suave pero persistente acidez. Se trata de un vino amable y sumamente fácil de beber, en línea con el resto de la gama.