El Entrenamiento de Intervalos de Alta Intensidad (HIIT) consiste en rondas breves de trabajo intenso.
Una rutina corta de 15 minutos es ideal para personas con jornadas laborales tempranas.
La rutina se basa en un circuito HIIT para maximizar la quema de calorías en poco tiempo.
El entrenamiento de alta intensidad (HIIT) utiliza el formato 40 segundos de trabajo y 20 segundos de descanso.
La rutina completa consiste en tres rondas de los ejercicios saltos de tijeras, sentadillas y burpees.
Hacer ejercicio durante la mañana tiene múltiples beneficios en tu día. La actividad física activa el organismo y te proporciona una sensación energizante que perdura en las horas siguientes, teniendo un impacto más efectivo que un café para comenzar con las tareas de la jornada.
Sin embargo, muchas personas tienen que comenzar temprano con su jornada laboral. En esos casos, una rutina corta de 15 minutos, puede ser de gran utilidad. El circuito está diseñado para maximizar la quema de calorías en poco tiempo, gracias a la estructura de 40 segundos de trabajo intenso seguidos de 20 segundos de descanso incompleto.
Consiste en un ciclo de tres ejercicios sencillos que deben repetirse durante cinco rondas consecutivas. La rutina se compone de saltos de tijeras, sentadillas y burpees. Antes de empezar se deben dedicar entre 3 y 5 minutos a un calentamiento dinámico, como puede ser un trote suave, círculos de brazos, estocadas, entre otros movimientos suaves.
Cómo es la rutina HIIT para arrancar el día con energía
sentadillas
Si buscas una forma rápida y sumamente efectiva de despertar tu metabolismo y asegurar tu dosis diaria de ejercicio, el Entrenamiento de Intervalos de Alta Intensidad (HIIT) es la solución.
Esta rutina está diseñada bajo el formato Tabata 40/20, alternando 40 segundos de esfuerzo máximo con 20 segundos de recuperación activa, completando cinco rondas para un total de 15 minutos de trabajo intenso de los siguientes ejercicios:
Saltos de tijeras: comenzá de pie, con las piernas juntas y los brazos a los lados. Saltá abriendo las piernas más allá de la anchura de los hombros mientras elevas los brazos por encima de la cabeza. Con otro salto, regresá a la posición inicial. Asegurate de aterrizar suavemente sobre las puntas de los pies con las rodillas ligeramente flexionadas.
Sentadillas: colocate de pie con las piernas separadas a la anchura de la cadera. Luego descendé flexionando las rodillas y empujando las caderas hacia atrás, como si te fueras a sentar, manteniendo la espalda lo más recta posible. Intenta llegar a, al menos, 90 grados. Empujá el suelo con los pies para volver a la posición inicial extendiendo por completo caderas y rodillas.
Burpees: el ejercicio comienza de pie. Agachate y apoyá las manos en el suelo. Lanzá las piernas hacia atrás hasta quedar en posición de plancha. Realizá una flexión de brazos (pecho al suelo). Recogé las piernas con un salto para volver a la posición de cuclillas. Y terminá el movimiento con un salto vertical.