La escapada de invierno desde Buenos Aires: el pueblito soñado con postales únicas

Entre chacras, lagos y sabores patagónicos, este sitio se posiciona como un destino ideal para descubrir paisajes de ensueño y experiencias únicas.

En el extremo noroeste de Santa Cruz, donde la estepa se encuentra con la cordillera, Los Antiguos emerge como una de las sorpresas más encantadoras de la Patagonia argentina. Este pequeño pueblo, que cuenta con poco más de 4.600 habitantes, se destaca por su combinación de naturaleza imponente, producción local y hospitalidad genuina. A medida que crece el interés por escapadas tranquilas y destinos alternativos, el lugar se posiciona como una opción ideal para los meses más fríos.

El entorno natural es el primer gran atractivo. A orillas del lago Buenos Aires, uno de los espejos de agua más grandes de Sudamérica, el pueblo se despliega entre chacras productoras de frutas, cerros y miradores. La estrella local es la cereza, que no solo se exporta al mundo, sino que forma parte de la identidad gastronómica del lugar. Desde helados hasta cervezas artesanales fermentadas con frutas, todo en Los Antiguos tiene un sello propio.

La experiencia se enriquece con propuestas para todos los gustos: visitas a chacras como 6 Hermanas y La Querencia, caminatas por senderos entre árboles frutales, degustaciones al aire libre y miradores con vistas panorámicas. A pocos kilómetros, la frontera con Chile permite sumar al recorrido las Capillas de Mármol y la Reserva Nacional Laguna Jeinimeni, con sus paisajes de glaciares, pinturas rupestres y lagunas habitadas por flamencos.

LOS ANTIGUOS-
Los Antiguos se destaca por sus chacras, miradores y experiencias ligadas a la cereza, símbolo del lugar.

Los Antiguos se destaca por sus chacras, miradores y experiencias ligadas a la cereza, símbolo del lugar.

Dónde queda Los Antiguos

Ubicado en el límite con Chile, Los Antiguos se encuentra en el extremo noroeste de la provincia de Santa Cruz, muy cerca del paso fronterizo Río Jeinemeni. Esta ubicación estratégica le permite combinar atractivos argentinos y chilenos, lo que lo convierte en un punto de conexión ideal para quienes desean explorar ambos lados de la Patagonia.

Qué puedo hacer en Los Antiguos

La oferta turística en Los Antiguos se distingue por su conexión directa con la naturaleza y las tradiciones locales. Entre las actividades más elegidas se encuentran las caminatas al aire libre, las visitas a chacras productoras de cereza y la pesca deportiva, que convoca a visitantes de todo el país en busca de truchas y salmones. Estas propuestas se desarrollan en entornos tranquilos y cuidados, ideales para disfrutar del paisaje sin multitudes ni apuros.

El entorno ofrece además una serie de miradores naturales que permiten obtener postales únicas del lugar. El mirador del Valle, el del Lago y el Uendeunk brindan diferentes perspectivas del pueblo y sus alrededores, combinando vistas del lago Buenos Aires, la cordillera y el verde de las chacras. En la costanera, un monumento al salmón recuerda la importancia de la pesca deportiva, uno de los ejes del turismo local.

Otro aspecto clave de la experiencia es la gastronomía regional, que destaca por su autenticidad y variedad. Las propuestas van desde parrillas que ofrecen cordero patagónico hasta platos más elaborados que incorporan productos de la zona, como cerezas y hortalizas frescas. No faltan opciones originales, como cervezas artesanales fermentadas con fruta o pizzas con masa madre y toques dulces, que reflejan la identidad de un destino que celebra sus raíces.

Cómo llegar a Los Antiguos

Desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la forma más ágil de llegar a Los Antiguos es tomar un vuelo a Comodoro Rivadavia y luego continuar el viaje por tierra. El trayecto terrestre abarca unos 600 kilómetros a través de la Ruta Nacional 40 y la Ruta Provincial 43, un recorrido escénico que bordea estepas, cerros y pequeños poblados patagónicos.

Los antiguos santa cruz
El pueblo santacruceño está a pocos kilómetros de la frontera con Chile y las Capillas de Mármol.

El pueblo santacruceño está a pocos kilómetros de la frontera con Chile y las Capillas de Mármol.

También es posible hacer el viaje completo en auto o micro, ideal para quienes prefieren una experiencia más pausada y disfrutable. La oficina de turismo local, activa durante todo el año, ofrece asistencia e información a quienes arriban por cualquiera de estas vías, facilitando la llegada y organización de actividades en el destino.