Limpiar el auto en casa es muy sencillo, solo hay que disponer de un breve rato y si el clima acompaña, la satisfacción del resultado será mayor a la fiaca previa de hacerlo. Incluso, es probable que se vuelva un hábito lavarlo manualmente.
El sorprendente e infalible método para lavar los espejitos y ventanas del auto usando nada más que un tubérculo.
Limpiar el auto en casa es muy sencillo, solo hay que disponer de un breve rato y si el clima acompaña, la satisfacción del resultado será mayor a la fiaca previa de hacerlo. Incluso, es probable que se vuelva un hábito lavarlo manualmente.
Lavar el auto no consiste en manguerear la superficie exterior para eliminar la suciedad superficial, o aspirar el interior para quitar polvo, restos de basura o hasta bichos y ácaros. Dos partes fundamentales para la seguridad vial son los faroles, ya que deben alumbrar bien para evitar accidentes, y los espejos retrovisores y cristales, con el mismo fin.
Y para limpiar los espejitos, las ventanas y los parabrisas, hay un truco poco convencional pero 100% efectivo que los deja impecables. Es muy fácil de hacer y solo se necesita una verdura, o más precisamente un tubérculo. ¿Cuál? La papa. Con una sola alcanza, por lo que también es económico.
El secreto está en una de las propiedades de la papa: el almidón. Esta macromolécula está compuesta por dos polímeros distintos de glucosa (la amilosa y la amilopectina), que pueden funcionar como un abrillantador natural, ya que al derramarlo genera una especie de capa que repele el agua y las impurezas.
Una vez entendido en qué consiste el truco y por qué utilizar una papa, ya se puede realizar el procedimiento. Para eso, seguir estos pasos: