Día del infiel: ¿se puede perdonar una infidelidad? La respuesta de los expertos
La infidelidad es uno de los pocos fenómenos sociales que causa espectacularidad y morbo, siempre y cuando sea ajena. Cuáles son las causas que llevan a las parejas a estas situaciones y cuál es la clave para gestionar una solución satisfactoria para ambas partes.
Cada 13 de febrero, en la previa de San Valentín, hace varios años ya que en la agenda se instaló el Día del Infiel. Más allá de memes, rankings y debates mediáticos, la infidelidad sigue siendo una de las experiencias más complejas y dolorosas dentro de los vínculos afectivos.
No es nada nuevo, pero todavía hoy, una de las grandes dudas de las relaciones vinculares reside en pensar por qué la gente es infiel. “En la experiencia de consultorio, tanto con varones como con mujeres, no existe una causa que sea igual para todos”, señaló la Dra. María Eugenia Bazán Quiroga, aduciendo que se trata de un fenómeno multicausal que no puede reducirse a una sola explicación.
Estrés, aburrimiento, rutina, falta de comunicación, curiosidad por explorar nuevas experiencias, baja autoestima o dificultades en la gestión emocional aparecen como factores frecuentes al momento de incurrir en relaciones con terceros. “La infidelidad es el síntoma, lo visible. La raíz puede ser muy distinta en cada caso”, explicó en diálogo con C5N.
La ruptura de un pacto (que muchas veces nunca se habló)
Según Bazán Quiroga, la infidelidad implica la ruptura de un acuerdo previo, ya sea en parejas monogámicas, abiertas o en vínculos poliamorosos. “Muchas parejas nunca hablan de estos temas porque los dan por sentados: qué consideran infidelidad, si está bien coquetear en redes sociales, pensar en otra persona o salir con terceros. Las pautas quedan implícitas y eso genera conflictos”, advirtió.
Además, la sexóloga clínica remarcó que no siempre se trata de un hecho puramente sexual. “En muchos casos, la infidelidad pasa por una conexión emocional. Tiene muchas aristas y por eso se trabaja tanto en terapia sexual”, agregó.
Uno de los casos más resonantes de la farándula argentina fue el caso de Luciano Castro y Griselda Siciliani, lo que nos lleva a pensar... ¿Una infidelidad siempre termina en separación? Contrario a lo que indican muchas encuestas, la especialista afirmó que es poco frecuente que una pareja se rompa únicamente por una situación de infidelidad.
“Cuando sucede, se pone todo en movimiento: la historia, los afectos, los proyectos compartidos. Generalmente, se suma a otros conflictos previos”, sostuvo Bazán Quiroga.
En ese sentido, la Dra. cuestionó la mediatización del tema y de cómo se trata una situación personal desde los medios de comunicación hasta el debate constante en redes sociales por particulares: “Muchas veces se transforma en entretenimiento y en una excusa para juzgar desde afuera. Desde lo profesional genera pena, porque hay un destrato a la pareja y a una situación que es profundamente compleja para las dos personas”.
Al contrario de lo que muchas veces podría pensarse, la médica sexóloga afirmó que "no existe la adicción a la infidelidad como diagnóstico médico o sexológico”. En esa línea aclaró que sí pueden aparecer conductas compulsivas u obsesivas, pero no se trata de una enfermedad. “Son decisiones y comportamientos que requieren revisar qué hay detrás. Muchas veces hay heridas no resueltas y el sexo aparece como una forma de consumo. El problema no es la sexualidad, sino el mal uso y la falta de responsabilidad”, explicó.
A fines de 2025, un ranking reveló que Argentina cuenta con la tasa de infidelidad más alta de América Latina, afianzando una tendencia que crece y que la licenciada también percibe puertas adentro. En el consultorio de la Dra. Bazán Quiroga, las consultas vinculadas a la infidelidad aumentaron notablemente y se asocian a disfunciones sexuales como dificultades de erección, eyaculación u orgasmo, aunque ella aclaró que "afecta tanto a quien fue infiel como a quien sufrió la infidelidad, además de que hoy se da en hombres y mujeres por igual”.
Infidelidad 2
La clave de todo es la comunicación.
En ese contexto, la docente universitaria señaló que uno de los principales errores que cometen las parejas es la falta de comunicación sobre el deseo, el placer y las expectativas, factor que puede derivar en crisis que desemboquen en infidelidad. “Se vive en automático, se entra en rutinas y el encuentro deja de ser placentero. Cuando aparece el desencuentro, ese es el momento de pedir ayuda profesional, antes de la crisis”, subrayó.
¿Se puede perdonar una infidelidad?
Según la Dra. Bazán Quiroga, el perdón es posible, pero requiere trabajo terapéutico. “Primero se abordan las heridas de manera individual y luego se sugiere la terapia de pareja. Si no se trabaja, pueden quedar ansiedad, culpa, miedo, desconfianza u obsesión por el control”, advirtió.
También destacó la necesidad de revisar los celos y las creencias ligadas al amor romántico y posesivo, así como también de construir vínculos basados en la confianza y la libertad. De aquí nace una nueva prueba: una oportunidad para revisar el vínculo.
Lejos de ser solo un punto de quiebre, la infidelidad puede abrir la posibilidad de nuevos acuerdos: “Algunas parejas replantean el vínculo, incluso la modalidad de pareja abierta. La clave es poder hablarlo de manera honesta. La infidelidad es un síntoma. Lo importante no es solo lo que pasó, sino cómo respondemos a esa situación inesperada y cómo resolvemos el conflicto".
"Una pareja debe funcionar como 'un equipo' y la infidelidad es una acción decidida de manera unilateral, sin consensuar, por lo que traerá consecuencias y proporcionará un daño profundo a ambos. Como sociedad tenemos que educarnos y entrenarnos para priorizar siempre la honestidad y la responsabilidad en los vínculos. Y si hay dificultades, buscar ayuda profesional", concluyó.