Cuáles son los siete consejos de Harvard para tener una memoria ágil después de los 60 años

Desde la universidad estadounidense recomendaron una serie de técnicas que ayudan a las personas mayores a agilizar la mente.

Con el paso de los años y a medida que envejecemos, es normal experimentar cambios en nuestra memoria, y comenzamos a olvidar determinadas cosas. Es por eso que expertos de la universidad de Harvard revelaron un análisis para conocer un listado de consejos que le sirven al ser humano para tener una memoria ágil después de los 60 años.

Estas prácticas y hábitos pueden ayudarnos a mantenerla ágil y saludable a lo largo del tiempo. Ante este panorama, la neurocientífica Lisa Genova, autora del best seller Remember: The Science of Memory and the Art of Forgetting, comparte los consejos fundamentales para preservar la memoria. Cada uno de ellos, se basan en su experiencia y conocimientos en el campo de la neurociencia.

Qué cosas debés hacer para agilizar tu memoria si tenés más de 60 años según Harvard

  • Visualización: se debe utilizar como herramienta para mejorar la memoria. Cuando creamos imágenes mentales de lo que queremos recordar, fortalecemos las conexiones neuronales y facilitamos la retención de la información.
  • Imaginación y la creatividad: recordar, incorporando elementos extraños o sorprendentes para hacer que los recuerdos sean más vívidos y duraderos.
  • Personalizar los recuerdos: se debe asociarlos con aspectos de nuestra propia vida e historia personal porque refuerza la conexión emocional con la información y facilita su almacenamiento en la memoria a largo plazo. Además, es importante buscar el drama en las experiencias, ya que los recuerdos emocionalmente tienden a ser más memorables.
  • La práctica y la repetición: son clave para fortalecer la memoria muscular y mejorar la ejecución de tareas físicas.
  • Señales de recuperación: como olores específicos o momentos del día, puede ayudar a desencadenar recuerdos que de otra manera podrían estar olvidados.
  • Externalizar nuestra memoria: mediante el uso de listas, calendarios y notas adhesivas. Aceptar que no podemos recordarlo todo y utilizar herramientas externas para organizarnos puede aliviar la carga cognitiva y facilitar la retención de información importante.
  • No descuides tu salud general y el ejercicio: mantener estas dos áreas en equilibrio benefician la actividad cerebral, lo que incluye también el funcionamiento de tu memoria.
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