Cuáles son las 4 claves para ayudar a las personas a pensar menos y disfrutar más según un estudio de Harvard

Un experto de la universidad de Harvard elaboró un método que consta de cuatro pasos para pensar menos y ser más felices.

Por diversos motivos, los seres humanos suele tener un elevado grado de preocupación que surge a partir de las inquietudes diarias. Esto, no solo afecta al estado mental de cada personas, sino que puede traer consecuencias físicas y emocionales. Es por eso que expertos de la Universidad de Harvard desarrollaron un estudio para conocer cuáles son las cuatro claves para ayudar a la gente a pensar menos y disfrutar más.

Las preocupaciones se convierten en pensamientos negativos y escenarios catastróficos. Pero además, pueden aparecer dolores de cabeza, problemas digestivos, tensión muscular y trastornos del sueño. Todos estos síntomas, agravan la situación.

Por otro lado, la preocupación puede afectar nuestras relaciones interpersonales y nuestra calidad de vida en general, ya que, nos volveremos más irritables, distantes o incapaces de disfrutar de momentos de conexión con nuestros seres queridos.

A continuación vamos a conocer el método que ha diseñado Arthur C. Brooks, investigador y catedrático de Harvard, para ayudar a las personas a pensar menos y ser más felices.

Cuáles son las 4 formas de que las personas piensen menos y sean más felices según un estudio de Harvard

Los pasos, según el experto de Harvard, son:

Escribir: El primer paso es identificar y expresar nuestras emociones, por lo tanto, debemos escribir las cosas que nos preocupan para así poder comprender mejor lo que estamos sintiendo y poner límites a esas preocupaciones. Brooks explica que este ejercicio de "metacognición" nos brinda la capacidad de moldear nuestra respuesta emocional frente a circunstancias difíciles que no podemos controlar.

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Concentrarse en el resultado y no en el problema: La ansiedad surge como una forma de tapar nuestros miedos con preocupación. Para contrarrestarla, Brooks sugiere hacer una lista de las cosas que nos preocupan y considerar cuál podría ser el peor resultado posible y el más probable. El paso siguiente es, junto a cada preocupación, escribir qué acciones podrían tomarse en cada caso. De este modo, podemos encontrar soluciones prácticas y reducir la incertidumbre que genera la preocupación.

Repetir la siguiente frase: "Mi preocupación no cambiará el curso de los acontecimientos". Es fundamental reconocer que por más que nos preocupemos, no podemos cambiar el curso de los sucesos de manera significativa. El experto nos insta a abandonar torturarnos con preocupaciones porque no resolverá los problemas más rápido.

Aprovechar el día: Es útil recordarnos a nosotros mismos, cada vez que nos levantamos, que no sabemos qué nos deparará el día, pero estamos vivos para experimentarlo. No debemos desperdiciar el día preocupándonos por cosas que no podemos controlar. Este enfoque nos ayuda a vivir con menos estrés y ansiedad.

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