El uso de pirotecnia para festejar la llegada de la navidad y despedir el año es muy común en todos los países, sobre todo en la Argentina. Pero los perros y los gatos sufren mucho el ruido producido por los fuegos artificiales ya que tienen el sentido del oído más sensible que el del ser humano.
El veterinario Juan Enrique Romero estuvo en C5N y dio consejos para proteger a las mascotas en los próximos festejos. El gato debe estar en un lugar tranquilo y puede estar encerrado con llave, dentro de un placard acondicionado, con espacio. "Funciona como una caja aislante porque la ropa aísla los ruidos del exterior y además, está oscuro, para el gato es ideal", explicó Romero. De esta manera se soluciona que el gato se escape y que la gente le de comida durante la cena.
En cambio, el perro ante mucho ruido pide cobijo y auxilio. "Para ellos es como si fuera una tormenta que no llegan a comprender", explica el veterinario. Además precisó no exponer al perro al patio o a la terraza donde puede alcanzarlo una cañita voladora, o donde haya vidrios y tenga posibilidad de lastimarse.
Respecto a los ansiolíticos para perros, corresponde que lo evalúe el medico veterinario de cabecera. Aunque el doctor Romero sugirió que esto "debe planearse con anticipación" porque si se pone en práctica el mismo día de las fiestas, la medicación "puede provocar un efecto paradojal" y poner más nervioso al animal.