En diciembre de 2025, llenar el changuito del supermercado para una familia tipo rondó los $900.000, con marcadas diferencias entre provincias. Los datos surgen del informe “El Changuito Federal”, elaborado por la consultora Analytica, que analiza el costo mensual de una compra típica de alimentos y bebidas de la clase media en cada provincia del país.
El estudio se construyó a partir de una selección uniforme de productos, idénticos en marca y presentación en cada jurisdicción, con el objetivo de reflejar de manera comparable el impacto del costo de vida en las distintas regiones. En ese marco, la canasta mostró aumentos mensuales que oscilaron entre 1,3% y 3,9%, según el distrito.
La Patagonia volvió a ubicarse como la región más cara. Santa Cruz encabezó el ranking, con un gasto cercano a los $890.000, seguida por Chubut, Río Negro, Tierra del Fuego y Neuquén. Desde Analytica señalaron que estos valores están asociados a un mayor costo de vida, parcialmente compensado por salarios más altos: en promedio, la canasta representa allí el 15,6% de dos sueldos privados registrados.
En el extremo opuesto se ubicaron Formosa, el conurbano bonaerense y la Ciudad de Buenos Aires, con changuitos que rondaron entre los $780.000 y $800.000. Sin embargo, el informe advierte que un menor costo nominal no implica necesariamente mayor poder adquisitivo. En el NEA, por ejemplo, el gasto en alimentos llega a absorber cerca del 29% del ingreso conjunto de dos salarios promedio.
Al comparar con noviembre, las mayores subas absolutas se registraron en Misiones, San Juan y Santa Cruz, mientras que Catamarca, Córdoba y Formosa mostraron los incrementos más moderados. En términos porcentuales, San Juan lideró con una suba del 3,9%, seguida por Salta y el interior bonaerense. Ocho jurisdicciones, además, registraron aumentos por encima de la inflación general del mes, que fue del 2,8%.
Dentro de la canasta, las carnes encabezaron los ajustes, con incrementos de entre 10% y 15% en la mayoría de las provincias. La carne picada tuvo subas más acotadas, salvo en algunos distritos patagónicos, donde el alza fue mayor. También se registraron aumentos en galletitas de agua, mientras que el precio de los huevos se mantuvo estable o incluso bajó en varias regiones, con excepciones puntuales.