Luego de varias semanas en las que los líderes mundiales intentaron desescalar la situación, finalmente estalló el conflicto entre Rusia y Ucrania. El ejército ruso bombardeó diferentes ciudades ucranianas y, lógicamente, esto tuvo un fuerte impacto sobre la economía global. Pero también puede tener consecuencias en Argentina.
Según un estudio del Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE) y de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Belgrano, hay cinco resultados inmediatos que se desprenden de la situación que atraviesa Europa del este.
Caída de la tasa de crecimiento de la economía mundial
Según el FMI, se esperaba un aumento del PBI del 4,4%, aunque esto deberá ser revisado. Según el informe, " la magnitud dependerá de la intensidad y duración del conflicto". "Las peores perspectivas son, naturalmente, para el continente europeo", explica Víctor Beker, director del CENE.
Fuerte impacto en el mercado energético
Rusia es uno de los principales productores y exportadores de gas y un 40% del consumo europeo es provisto por ese país. Según el estudio, esto tendrá un "efecto alcista" en el precio y en la "en la disponibilidad de gas licuado". Además, el precio del petróleo también aumentará.
Alza del precio de cereales y oleaginosas
Ambos países son fuertes productores y exportadores de trigo. "La merma en la oferta, debido al conflicto bélico, dispararía los precios, abarcando al resto de los cereales y oleaginosas", asegura el documento.
Un impacto en los mercados financieros
Algo habitual en momentos de turbulencia: el dólar y el oro incrementarán su valor, siendo los activos de reserva por excelencia. "La suerte del dólar estará atada al rol que jueguen los Estados Unidos en el conflicto", advierte Beker.
¿En qué afecta la guerra de Rusia y Ucrania a Argentina? Las consecuencias económicas
“El aumento en el precio de nuestras exportaciones primarias puede ser un factor positivo, aunque el menor crecimiento de la economía mundial conspirará contra el resto de nuestras ventas al exterior, y deberemos hacer frente a un abultamiento de la factura por las importaciones de energía. El relativo aislamiento de la Argentina respecto de los mercados de capitales haría que las turbulencias financieras puedan tener un menor efecto que en otros países”, completa el economista.