Este miércoles, el gobierno oficializó la implementación de un esquema de ajuste controlado del tipo de cambio o "crawling peg". Se trata de mini devaluaciones diarias del dólar al tipo de cambio oficial controladas por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), que acumularán un 3% mensual. La herramienta se puso en marcha con una suba de $3, que lleva a la cotización mayorista a $353. La modificación afecta al tipo de cambio oficial (por lo tanto, también a los dólares ahorro y tarjeta) y a la brecha con el blue.
El 14 de agosto pasado, tras el resultado de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), se dispuso una devaluación cercana al 20% y se fijó la cotización oficial del dólar mayorista en $350 por espacio de tres meses, plazo que finaliza este miércoles.
El 18 de octubre pasado, a través de su cuenta de Twitter, el secretario de Política Económica, Gabriel Rubinstein, señaló que a partir del 15 de noviembre se retomaría el "crawling peg" con un ajuste gradual "de un 3% mensual".
Sobre ese valor de dólar que a diario administrará la autoridad monetaria, por ejemplo, se liquidan importaciones y se fija el precio del "Dólar Ahorro" y "Dólar Tarjeta" que se aplica para los gastos en moneda extranjera.
De allí a que el regreso de este sistema resulta de impacto directo sobre la vida cotidiana porque todos los meses habrá aumentos sobre servicios que se usan a diario como las plataformas de música, streaming o cine.
De acuerdo con lo que publicó Ámbito, la intención de Massa es apuntar a simplificar la política cambiaria para salir del cepo a fines del año próximo, como consecuencia de un proceso que incluye un incremento de exportaciones con el fin de sumar reservas al BCRA a partir de mayores ventas externas, junto con una reducción del déficit fiscal y la apertura de nuevos mecanismos de financiamiento para el país.
Según anticipó el ministro, a partir de este miércoles el dólar oficial tendrá un valor de $353,30 y luego será el Banco Central el que diariamente fijará su precio, aunque sin anuncios formales en cada jornada. De esta manera, el BCRA conserva la facultad de intervenir en la magnitud que lo crea conveniente en el mercado de cambios.
Ir a la par de la inflación supone fogonear la suba de precios en un círculo vicioso peligroso, pero no hacerlo lleva a la acumulación de un atraso cuya corrección luego es mucho más complicada.
La restauración del "crawling peg" a partir del 15 de noviembre luego del congelamiento por tres meses en agosto, fue uno de los compromisos que Massa firmó en la última reformulación del acuerdo con el FMI.
El congelamiento del dólar buscó moderar el pass through (traspaso a precios) de la devaluación del 22% a los precios, pero la inflación se disparó por encima del 12% en agosto y septiembre.