La crisis económica continúa impactando de manera directa en los hogares argentinos. El 75% tuvo que reducir gastos para poder llegar a fin de mes, mientras que 6 de cada 10 personas aseguran que no tienen capacidad de ahorro, según una nueva encuesta de QSocial Big Data.
Los datos forman parte de la última edición del QMonitor, que registró el peor clima social desde el comienzo de la serie. El 55% de los encuestados realizó una evaluación negativa de la situación actual del país, seis puntos por encima de la medición anterior.
La percepción sobre la evolución del país también mostró un fuerte deterioro. El 59% de los consultados considera que la Argentina se encuentra peor que cuando Milei llegó a la Casa Rosada, el porcentaje más elevado registrado hasta el momento en esa medición.
La mirada negativa se extiende a la situación económica: el 48% calificó como mala la realidad económica del país. Sin embargo, el impacto se vuelve todavía más concreto cuando las preguntas apuntan a la situación cotidiana de las familias.
El 63% considera que, con el actual rumbo económico, “gente como uno” termina perdiendo. A su vez, el 44% sostiene que sus ingresos no son suficientes para cubrir las necesidades básicas, en un contexto en el que los hogares deben ajustar sus consumos para sostener sus gastos mensuales.
Preocupación por la inflación y el empleo
Las expectativas hacia los próximos meses tampoco resultaron favorables. El 47% de los encuestados cree que la inflación aumentará, mientras que el 36% considera probable perder su empleo durante los próximos seis meses.
El estudio también detectó un deterioro entre quienes respaldaron al actual Presidente. Según QSocial, el 31% de quienes votaron por Milei en la primera vuelta de las elecciones de 2023 desaprueba actualmente su gestión. Ese segmento representa aproximadamente al 12% del electorado.
Entre los votantes desencantados, el 91% considera que el Gobierno perjudica a los sectores más vulnerables y el 89% afirma que el ajuste implementado por la gestión libertaria “no valió la pena”.
Los resultados del QMonitor reflejan así un escenario de creciente preocupación económica, marcado no solo por la evaluación negativa del rumbo del país, sino también por las dificultades que atraviesan los hogares para mantener su nivel de consumo, afrontar sus necesidades básicas y generar algún margen de ahorro