Recientemente, la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) confirmó que en febrero de 2025 un grupo de jubilados dejará de recibir el bono previsional de $70.000, destinado a complementar los ingresos de los sectores más vulnerables.
Este pago adicional de la Administración Nacional de la Seguridad Social excluirá a los beneficiarios con haberes más altos.
Recientemente, la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) confirmó que en febrero de 2025 un grupo de jubilados dejará de recibir el bono previsional de $70.000, destinado a complementar los ingresos de los sectores más vulnerables.
Con el incremento del 2,7% en jubilaciones, pensiones y asignaciones, ajustado a la inflación de diciembre informada por el Indec, el organismo comunicó que el beneficio quedará limitado a quienes perciban haberes inferiores a $335.855 mensuales. De este modo, se prioriza a los jubilados que reciben la jubilación mínima, pensiones no contributivas y otras prestaciones básicas.
Entre los montos que seguirán recibiendo este bono, se destacan la jubilación mínima, de $273.086,49; las Pensiones No Contributivas (PNC), de $191.160,55; la Pensión Universal del Adulto Mayor (PUAM), de $212.725,60, y la Prestación Básica Universal, de $124.924,60.
El bono previsional es una ayuda económica que busca compensar la pérdida del poder adquisitivo en jubilados y pensionados con menores ingresos. Este refuerzo adicional ha sido clave para amortiguar el impacto de la inflación, especialmente en contextos de alta volatilidad económica.
A partir de febrero, el bono de $70.000 se seguirá otorgando a los beneficiarios que no superen el umbral de $335.855 en ingresos mensuales. Esta medida apunta a garantizar que los sectores más necesitados continúen recibiendo apoyo financiero en momentos críticos.
Además de este bono, el aumento del 2,7% permite que las prestaciones básicas también reflejen mejoras, aunque limitadas, para proteger los ingresos ante la inflación. Cabe destacar que las medidas adoptadas por Anses responden a un enfoque de equidad, priorizando a quienes se encuentran en mayor vulnerabilidad.
Quienes perciban haberes mayores a $335.855 dejarán de estar incluidos en este beneficio, según los nuevos parámetros establecidos por la Anses. La exclusión obedece al enfoque del organismo en redistribuir recursos hacia los sectores de menores ingresos.
Mientras tanto, el calendario de pagos para lo que resta de enero 2025 está disponible, permitiendo que los beneficiarios puedan planificar la recepción de sus prestaciones. La transparencia en las fechas de cobro y la asignación de bonos refuerzan la importancia de la gestión de Anses para mantener informados a los jubilados.