La escalada del conflicto en Medio Oriente entró en su décimo día y las dudas sobre cuánto podría prolongarse la guerra en Irán encendieron alarmas entre los inversores y provocaron una ola de ventas que tiñó de rojo a las principales bolsas del mundo. Los mercados locales operan con cautela ante el alza del crudo y el lunes rojo de los mercados internacionales.
Mientras los inversores buscan refugio en activos seguros, lo que afecta negativamente a bonos y acciones de alto riesgo, las primeras señales de nerviosismo aparecieron en Asia. En Japón, una de las economías más dependientes del crudo importado desde Medio Oriente, el índice Nikkei 225 se hundió 5,2%, golpeado por el temor a posibles interrupciones en el suministro energético.
La preocupación también se trasladó a Corea del Sur, otro de los grandes compradores de petróleo a nivel global. El índice KOSPI de la bolsa de Seúl registró un desplome del 6% en una jornada marcada por la salida de capitales.
China tampoco quedó al margen del clima negativo. El Shanghai Composite cayó 0,7%, mientras que el Hang Seng de Hong Kong retrocedió 1,4%, reflejando el aumento de la aversión al riesgo entre los operadores.
El mal clima financiero también se trasladó a Wall Street. El S&P 500 retrocede cerca de 1,5%, el Nasdaq tecnológico pierde 1,34% y el Dow Jones muestra una baja cercana al 1,8%. En ese contexto, el índice VIX, conocido como el “índice del miedo”, sube cerca de 7%, una señal clara de que el mercado espera jornadas de alta volatilidad.
Las bolsas europeas tampoco lograron escapar a la tendencia bajista. El Euro Stoxx 50 cae alrededor de 1,6%, con descensos en los principales mercados del continente: el DAX alemán retrocede 1,37%, el CAC 40 francés pierde 1,94% y el FTSE 100 británico cede 1,17%.
Commodities: el precio del petroleo superó los u$s100
En paralelo, el petróleo se mantiene como el gran termómetro de la crisis global. El crudo West Texas ronda los 102 dólares tras un salto inicial del 25% y una moderación cercana al 13%, mientras que el Brent también supera la barrera de los 100 dólares impulsado por los temores a interrupciones en la producción y transporte de crudo.
En contraste, los metales preciosos no acompañan el rally, con el oro cayendo cerca de 2% y la plata mostrando una leve baja, mientras el dólar concentra la demanda de cobertura; en los mercados agrícolas, en cambio, predominan las subas, con trigo en máximos desde 2024, maíz en su nivel más alto en diez meses, soja y aceite de soja en valores no vistos desde 2022 y el aceite de palma en Malasia con un salto del 9%, reflejando el clásico comportamiento de las materias primas frente a escenarios de tensión geopolítica.