El mercado de alquileres atraviesa una etapa de reconfiguración: hay más oferta que hace un tiempo y las condiciones se negocian con mayor flexibilidad, pero el acceso al contrato sigue teniendo un cuello de botella que define si una operación se concreta o no. Ese factor es la garantía.
En la Ciudad de Buenos Aires, los precios continúan en alza. Un relevamiento privado ubicó en febrero el incremento mensual en 3,5%, y estimó valores promedio de $679.578 para un monoambiente y $790.801 para un dos ambientes, con un tres ambientes que ya supera $1.060.751. En ese escenario, además del costo mensual, muchas familias y jóvenes enfrentan una segunda barrera: presentar una garantía propietaria o conseguir un garante dispuesto a firmar.
La dificultad es conocida por inmobiliarias y propietarios: si la garantía no llega, el contrato se demora o directamente se cae. Por eso, en paralelo al debate por precios y actualizaciones, crece la búsqueda de alternativas más "operativas" para destrabar el ingreso a una vivienda.
Qué es el seguro de caución y por qué se volvió protagonista
Entre esas alternativas aparece el seguro de caución, una garantía emitida por una compañía aseguradora que respalda al propietario ante un eventual incumplimiento del inquilino. En términos simples: el inquilino paga una prima y la aseguradora se convierte en garante contractual.
Incluso desde el sector público porteño se impulsa esta herramienta. La existencia de estos programas refleja una realidad: la garantía dejó de ser un detalle administrativo para convertirse en un filtro de acceso.
Cómo lo implementa Providencia Seguros
Desde Providencia Seguros explican que el proceso se apoya en criterios verificables: se solicita una copia preliminar del contrato y documentación que acredite ingresos. En relación de dependencia se pide antigüedad mínima de un año y los últimos tres recibos; para autónomos, ingresos del último año certificados por contador. Además, se evalúa la sostenibilidad del canon como criterio de prevención.
"Hoy para mucha gente el problema no es solo pagar el alquiler, sino poder entrar al contrato. El seguro de caución reemplaza la garantía propietaria y ordena el proceso con criterios claros. Evaluamos ingresos para que el canon mensual sea sostenible y no supere el 35% del ingreso", señaló Carlos Salinas, de Providencia Seguros.
Un mercado con más oferta, pero con una barrera que persiste
Los datos muestran que hay mayor cantidad de publicaciones: la oferta de departamentos en alquiler en CABA creció 215,5% respecto de noviembre de 2023, según relevamientos citados en informes del sector. Sin embargo, esa mayor disponibilidad no elimina el problema de acceso si la garantía requerida no aparece.
En ese marco, el seguro de caución se consolida como una herramienta que reduce fricción y acelera el cierre de operaciones: permite avanzar con documentación estandarizada, evita depender de terceros y ofrece una alternativa formal para propietarios que buscan respaldo.