Más de 57.000 empresas se encuentran actualmente en situación irregular de pagos en Argentina, según un informe elaborado por la Fidelitas a partir de datos oficiales, que registró un incremento del 18,7% en la cantidad de organizaciones en mora entre enero y junio de 2026. El relevamiento también advirtió sobre el deterioro del crédito y la actividad industrial.
El informe, difundido este martes 15 de septiembre, ubicó al Sistema de Evaluación de Riesgo Financiero (SERF) en 38,3 puntos durante agosto, 6,9 unidades por debajo del registro de julio. De esta manera, el indicador pasó de la categoría "Señales Mixtas" a "Riesgo Elevado", de acuerdo con la clasificación utilizada por Fidelitas.
El cambio de categoría refleja, según el análisis, un escenario de mayor presión sobre las empresas, principalmente por las dificultades vinculadas al financiamiento y la capacidad de pago. En tanto, el Índice de Riesgo Crediticio descendió hasta los 17,8 puntos, mientras que la mora empresarial se mantuvo elevada y el nivel de endeudamiento mediante crédito continuó siendo bajo.
"El indicador muestra que la estabilización de algunas variables macroeconómicas todavía no logra traducirse en una mejora generalizada de las condiciones en las que operan las empresas", explicó Félix El Idd, CEO de Fidelitas. Según detalló el análisis, la principal fragilidad continúa concentrada en el frente crediticio, con dificultades de pago que restringen la capacidad del financiamiento para impulsar ventas e inversión.
La morosidad de las empresas aumentó de manera alarmante: qué pasó sector por sector
En paralelo, la actividad industrial mostró un retroceso. La producción manufacturera cayó 4,9% interanual en julio y acumuló una contracción del 2,6% entre enero y julio. Además, registró una baja del 5% frente a junio, una vez descontados los factores estacionales. El descenso alcanzó a 12 de las 16 divisiones manufactureras.
Empresas morosas, sector por sector.
Fidelitas
La morosidad empresarial también presentó diferencias según el sector. Comercio, Manufactura y Agropecuario registraron los mayores aumentos interanuales de empresas en situación irregular, con subas del 78%, 76,3% y 65,6%, respectivamente. A su vez, Servicios y Comercio concentraron el 71,9% de la morosidad empresarial total.
A este marco, se sumó un nivel elevado de cheques rechazados, que se mantuvo en torno a los 80.000 por mes. En los primeros ocho meses de 2026, el volumen acumulado alcanzó un nivel equivalente al registrado durante todo 2025, según el relevamiento de Fidelitas.
Dentro del sector manufacturero, los mayores retrocesos se concentraron en bienes durables y de capital. Maquinaria y equipo cayó 26,7%, mientras que otros equipos, aparatos e instrumentos retrocedieron 31,4%. También hubo fuertes bajas en prendas de vestir, cuero y calzado, con una contracción del 15,9%.
Solo cuatro de las 16 divisiones manufactureras mostraron crecimiento durante julio: refinación de petróleo, madera y papel, metálicas básicas y otro equipo de transporte. En paralelo, el Índice de Actividad del SERF se ubicó en 54,2 puntos, mientras que el EMAE de junio registró un crecimiento interanual del 2,7%, aunque su tendencia-ciclo permaneció prácticamente estable.
Crédito y liquidez, dos desafíos para las empresas en un escenario complejo
El costo financiero aparece como otro de los factores que condicionan la actividad. En agosto, la diferencia entre las tasas efectivas anuales con capitalización mensual de los préstamos personales, del 88,86%, y de los depósitos, del 23,40%, alcanzó aproximadamente 65,46 puntos porcentuales. Para las empresas, el impacto se concentra especialmente en el capital de trabajo.
"La estabilización de precios todavía no se traduce en una mejora de la capacidad de pago ni en una recuperación expansiva de la economía", señaló el informe. En ese contexto, Fidelitas planteó que las empresas enfrentan la necesidad de prestar especial atención a las cobranzas, la liquidez y la evaluación del riesgo comercial, mientras que la baja de la inflación y el desempeño del comercio exterior aparecen como señales positivas todavía insuficientes para una recuperación generalizada.