Rosario Central le ganó por 1-0 a Independiente, pero Miguel Ángel Russo vivió un momento de furia: golpeó a los médicos del carrito de emergencias médicas, quienes ingresaron al campo de juego sin autorización para atender a un jugador del Canalla.
Rosario Central le ganó por 1-0 a Independiente, pero Miguel Ángel Russo vivió un momento de furia: golpeó a los médicos del carrito de emergencias médicas, quienes ingresaron al campo de juego sin autorización para atender a un jugador del Canalla.
El enojo del entrenador se desató cuando el personal sanitario se hizo presente en el campo de juego para atender al defensor uruguayo Facundo Mallo luego de una dura falta. El reglamento indica que al ingresar el carrito médico, el futbolista tiene que ser retirado del campo de juego para ser atendido.
Ante este panorama, Russo y el propio defensor le reprocharon al personal el motivo del ingreso y lo que comenzó con fuertes gritos, luego continuo con golpes y una violencia pocas veces vista en el entrenador.
La jugada posterior a su salida, terminó con el empate parcial de Independiente, en una jugada donde se sintió la ausencia del defensor en las marcas. De todas maneras, el VAR terminó anulando el tanto por una leve posición adelantada del delantero del conjunto de Avellaneda.