River busca hacer pie en los dos frentes que le quedan, la Copa Argentina y la Liga Profesional. Tras la llegada de Pablo Solari, desde el club de Núñez esperan por una de sus figuras, la cual será clave para afrontar las instancias finales.
River busca hacer pie en los dos frentes que le quedan, la Copa Argentina y la Liga Profesional. Tras la llegada de Pablo Solari, desde el club de Núñez esperan por una de sus figuras, la cual será clave para afrontar las instancias finales.
Se trata de Robert Rojas, quien sufrió una fractura de tibia y peroné en el partido contra Alianza Lima de la Copa Libertadores y quedó afuera de las canchas desde abril.
Ya pasaron tres meses de dicha lesión y su regreso se transformó casi en una necesidad imperiosa para el equipo de Gallardo, que padece su ausencia en el lateral derecho.
Durante los últimos entrenamientos se lo vio realizando trotes suaves y hasta sumando algunas prácticas con pelota, lo que alimenta la esperanza de que su regreso esté cada vez más cerca.
Sin embargo, el marcador de punta, ahora devenido en central, todavía no tiene el alta médica, por lo que no puede entrenar a la par de sus compañeros.
Desde el entorno del futbolista son optimistas con su recuperación: si todo marcha como hasta el momento, no sería imposible verlo de vuelta con la camiseta del Millonario hacia fines de agosto.
De esta forma, junto con la llegada de Miguel Borja y Pablo Solari, River sueña con reencauzar su presente irregular ya sin esperanzas de lograr otro título internacional.
Cuando promediaban 41 minutos de la segunda parte del encuentro contra Alianza Lima, Rojas parecía tener la pelota controlada. Pero, de forma innecesaria, apareció Rodríguez y le propinó una dura patada que terminó en una doble fractura de tibia y peroné.
El árbitro del partido, Wilmar Roldán, solo amonestó al peruano. En tanto, el defensor Millonario fue retirado en camilla.