San Lorenzo le ganó por goleada a Talleres de Córdoba en los cuartos de final de la Copa de la Liga Profesional de Fútbol (LPF) de la Reserva, pero la perla del día fue el golazo del arquero del Ciclón.
Santiago Torres convirtió de tiro libre desde atrás de mitad de cancha, es decir unos 60 metros. El Ciclón ganó 4 a 1 por los cuartos de final del partido del Torneo de Proyección.
San Lorenzo le ganó por goleada a Talleres de Córdoba en los cuartos de final de la Copa de la Liga Profesional de Fútbol (LPF) de la Reserva, pero la perla del día fue el golazo del arquero del Ciclón.
El grito de gol de Santiago Torres, que significó el primer tanto del equipo, fue a los 9 minutos de juego tras una falta cometida a un compañero, apurando la jugada le pegó de casi 60 metros y la clavó en el ángulo, emulando al exarquero paraguayo José Luis Chilavert. ¿Puede ser elegido para el Premio Puskás?
En los 90 minutos, el partido terminó 4 a 1 y los goles restantes para el equipo dirigido por Leandro Romagnoli fueron convertidos por Elías Báez, Daniel Herrera y Agustín Arias. Mientras que Fran Pozzo hizo el descuento para el conjunto cordobés.
Con esta victoria, San Lorenzo logró la clasificación a la semifinal de la Copa Proyección y ahora esperará en la próxima instancia por el ganador de Boca e Independiente. El otro clasificado es Tigre, que superó ayer por penales a Instituto de Córdoba
El paraguayo José Luis Chilavert no solo fue uno de los emblemas en el arco de Vélez por su rendimiento debajo de los tres palos sino también se destacó por su impresionante pegada de tiro libre.
En ese caso, tres meses después de dar la vuelta olímpica en la casa de Independiente en 1996, Vélez recibió a River y esa noche quedó en la historia porque José Luis Chilavert convirtió un gol que quedó en la historia argentina.
Tras una falta cobrada por el árbitro Carlos Mastrángelo, Chilavert vino corriendo desde su arco dispuesto a lanzar un pelotazo hacia el área de River. El juez, quien dirigía su último partido, esquivó el pelotazo ejecutado desde sesenta metros y se terminó metiendo en el arco de Germán Burgos, quien corrió hacia atrás y en su afán de rechazar el tremendo zurdazo quedó caído dentro de la meta millonaria.