Jesse Lingard, mediocampista del Manchester United, fue víctima de un robo en su propiedad mientras disputaba un partido y su caso se sumó a la ola de robos que recibió el plantel en los últimos meses.
Jesse Lingard, mediocampista del Manchester United, fue víctima de un robo en su propiedad mientras disputaba un partido y su caso se sumó a la ola de robos que recibió el plantel en los últimos meses.
Un grupo de delincuentes ingresó en su casa mientras se encontraba jugando un partido contra el Aston Villa, el pasado 15 de enero. Le habrían sustraído £100 mil (u$s132 mil), entre ropa y joyas.
"Estaba realmente molesto al descubrir que había sido atacado. Los artículos que fueron robados son reemplazables, pero es muy invasivo para él que alguien entre en su casa, especialmente porque es padre", informó una fuente cercana al jugador al diario The Sun.
Para garantizar la seguridad de su familia, el británico decidió dejar su mansión en Greater Manchester y ponerla en venta por £3 millones.
También en enero de este año, otro jugador de los Red Devils, Victor Lindelof, vivió una situación parecida. Cuando su equipo enfrentaba al Brentford, ladrones irrumpieron en su casa mientras su familia estaba en el lugar. La situación no pasó a mayores y la familia del defensor decidió viajar a Suecia para estar más tranquila.
Por su parte, el delantero Marcus Rashford, decidió contratar seguridad permanente, asustado por la seguidilla de hechos delictivos. "El guardaespaldas se ha convertido en parte del mobiliario. Es bueno para Marcus saber que tiene a alguien las 24 horas del día, los siete días de la semana, dada la regularidad con la que los futbolistas están siendo atacados y de manera, cada vez, más violenta", precisó el diario The Sun.