Los detalles de las conversaciones que desataron la polémica
Según la letrada, "entre 2021 y 2022 de forma sistemática y persistente, Federico le mandaba mensajes para construir un vinculo de confianza y elogiándola. La identificó como su víctima: le preguntó su edad, en ese entonces tenía 16 años; le comentaba sus fotos en bikini, que 'era un fuego', que 'se iba a poner rojo como un tomate cuando la viera'".
En uno de los mensajes que trascendió, Molinari le dijo a Mia que pasara la conversación a "modo efímero" porque si no "estaba al horno". "Eso la jueza lo consideró como parte de su actitud delictiva de querer borrar la trazabilidad de lo que le estaba diciendo", completó la abogada, quien agregó que, en el juicio, la gimnasta contó los mensajes que fueron parte de esa conversación de la que no quedó registro. Narró que él le dijo que "tenía una boca para partírsela toda" y que "quería salir con ella. Ella le recuerda que tiene 16 años y que él esta casado. Ella le dijo que no".
Después de ese intercambio de mensajes, la actitud de Mía cambió, porque no quería volver a entrenar. Al regresar de la pretemporada en 2022, la abogada contó que "Federico aparece, saluda a todos con puñito y a ella la saluda con beso, la agarra de la cintura y le guiña el ojo", lo que desató un desborde emocional para la joven. Eso le produjo intensificar el tratamiento psicológico que ya llevaba con un especialista en deportes, quien se conmovió con su historia.
"Le mandó un mensaje de audio diciendo que el dueño del gimnasio la acosaba y él le dijo que le contara a su mamá. A ella le daba vergüenza y, principalmente, tenía miedo de las represalias que podría llegar a tener si denunciaba o hablaba. Como comenzó con ataques de ansiedad y no la estaba pasando bien, decidió contárselo a la mamá", narró García Márquez.
Las conversaciones de Federico Molinari con la víctima.
En ese momento su madre enfrentó a Molinari por Instagram y él negó haberle mandado los mensajes. El exgimnasta le pidió que la escuchara, por lo que pactaron una reunión: "Como ella quería seguir entrenando, él fue a la casa e hizo ofrecimientos para mejorar su rendimiento y que pudiera alcanzar sus expectativas, aunque sin hablar de lo que había pasado. Mía también sentía que Paula Cancio, la esposa de Federico, no la trataba bien, que no la cuidaba". Según la letrada, Cancio tenía conocimiento de los mensajes porque se lo habían dicho, aunque en ningún momento estuvo imputada en el proceso penal. Esto pasó una vez que Mia ya estaba pensando en dejar la gimnasia, a fines del 2022.
La joven estaba en su ultimo año de secundario virtual y Mía y su mamá decidieron volver a entrenar, con una serie de modificaciones. Entrenó condicionada por lesiones, ataques de ansiedad y malos tratos, por lo que la familia tomó la determinación de cambiar de entrenador. Allí comenzó a entrenar en el CENARD, pero seguía siendo parte del gimnasio de Molinari. Hizo su último Torneo Nacional, en noviembre de 2022, y finalmente optó por abandonar el deporte.
Una denuncia y la audiencia con las autoridades de la FBG y la CAG
Tras la decisión del retiro, la mamá hizo una denuncia en la Federación Bonaerense de Gimnasia y la Confederación Argentina de Gimnasia a través de la redacción una nota con las falencias que vivió en los distintos gimnasios y el grooming.
"Fueron citadas a hablar con el presidente Sergio Wurch para ratificar la denuncia. Allí las escucharon mientras ellas (Mía y su mamá) contaron todo. Abrieron un sumario que tenía que llevar adelante la FBG. Nos mandaron a una audiencia conciliatoria para ver si se llegaba a un arreglo, pero para ese entonces habíamos hecho una denuncia penal", contó García Márquez, a la vez que les habían advertido que "era muy probable que no pasara nada dentro de lo administrativo, porque esas cosas se prueban en la Justicia".
Si bien la joven dudaba en un principio por el precio que podía llegar a pagar, ver el documental de Simone Biles, donde las atletas de la selección estadounidense cuentan los abusos de Larry Nassar, el médico del equipo, terminó de decidirla. Lo sintió como su historia personal; ella también quería dejar un antecedente dentro de la gimnasia. "Iba a dejar, pero no quería que otras niñas pasaran por lo mismo", concluyó la abogada.
Cronología del juicio contra Federico Molinari
Luego de la presentación de la denuncia y el inicio de la investigación que comprendió la realización de las pericias, trazabilidad de la prueba digital, testimonial de la víctima y otras audiencias testimoniales, se realizó la elevación a Juicio concedida por el Juzgado de Garantías 5 de Tigre. Si bien la defensa apeló la resolución, la Cámara Penal de San Isidro rechazó el recurso, por lo que quedó firme la elevación a juicio oral.
Federico Molinari fue citado a declarar en diciembre de 2024 y en abril 2025. La querella tenía la elevación a juicio oral por parte del fiscal, ya que entendía que había pruebas suficientes para debatir en esa instancia juicio oral. El proceso se desarrolló entre junio y julio de este año en el Juzgado Correccional N°3 de San Isidro, hasta lograr el veredicto y la sentencia condenatoria que se conoció hace apenas unos días.
"La denuncia que hicimos nosotras es que tenía ser condenado, le señalamos a la jueza que tenía que tener perspectiva de genero y concepto de interseccionalidad porque Mía era niña, mujer, menor de edad y también migrante. El único espacio de contención era la madre y su psicólogo, que termina muriendo", detalló García Márquez.
Si bien desde la querella solicitaron una condena de dos años y medio, la Justicia determinó que la pena fuera de 1 año y ocho meses considerando que Molinari no tenía antecedentes, que se puso a disposición y asumió la autoridad de los mensajes.
En estas condiciones, el entrenador debe presentarse cada tres meses ante la Justicia, tiene la obligación de fijar residencia cada dos años y de realizar cursos de género y tratamiento psicológico. Además, según detalló García Márquez, cada tres meses tiene que ir al Patronato de Liberados, institución de la Provincia de Buenos Aires que maneja las distintas libertades condicionales. Aunque no se descarta que la defensa presente una recurso en Casación para que sea la cámara quien lo resuelva.
La defensa de Molinari
De acuerdo con lo que contó García Márquez, el entrenador incidió en los testimonios de alumnos del gimnasio que fueron citados a declarar: "Intentaron ensuciarla en todo momento, tratándola de fabuladora, de mentirosa y de que a ella le gustaba que Federico la cuidara en los aparatos".
"Algunos testigos de cargo por la Fiscalía habían declarado en la Instrucción porque ella les había mostrado los mensajes, incluso le habían advertido que Federico le mandaba mensajes a otras chicas. La jueza dijo en su fallo que los chicos tenían amnesia selectiva en las declaraciones, que tenían el propósito de proteger al imputado y de generar el estereotipo de una mala víctima, por lo que no hizo a lugar a esas aseveraciones ya según ella era muy obvio que eran declaraciones ensayadas. Además, las declaraciones no lograban desarmar el plexo probatorio en contra del delito de Molinari", amplió.
Es decir, los testimonios la convencieron de que los mensajes habían existido y eran contemporáneos a lo que contó la victima: "A Mía le dolió porque eran sus amigos, se sintió más revictimizada".
"Él argumentó que la conversación no tenía sentido sexual y se defendió respondiendo: '¿Por qué respondía si se sentía incómoda?'. La jueza lo interpretó como una actitud propia de un adolescente que esta siendo acechada por un adulto, de no saber cómo manejarlo por la figura de Molinari y también porque podía incidir en su carrera deportiva", señaló la letrada.
La declaración de la Confederación Argentina de Gimnasia y la Bonaerense
La abogada de la denunciante contó que los citados a declarar fueron Sergio Wurch por la CAG y Mónica Sposaro por la Federación de Buenos Aires. Sobre esta última, García Márquez manifestó que "no se acordaba de lo que se habló en la audiencia, no conocía los protocolos de género y no había tomado contacto con la víctima".
La denunciante decidió cambiarse de gimnasio para entrenar en el CeNARD.
Sobre las acciones contra Federico Molinari, la letrada comentó que en la FBG "se habían tomado ciertas medidas, pero se pausaron porque no sabían cómo iba el juicio".
"La realidad es que fue un ámbito que terminó protegiendo a Molinari hasta donde pudo, y eso era justamente lo que nosotras buscábamos demostrar. Como Mía se había ido y había abandonado el deporte, se instaló el rumor de que ella mentía, de que nada de lo que denunciaba era cierto y de que el caso había quedado en la nada. La CAG y la FBG no estuvieron a la altura de las circunstancias. No aplicaron el protocolo correspondiente y, como Mía dejó el deporte, eso las colocó en una situación de comodidad. Es necesario generar debates frente a situaciones como esta y crear verdaderas instancias de prevención. En cambio, todo quedó en silencio y se terminó armando un sistema para protegerlo", denunció la abogada.
Para aclarar este punto, C5N intentó contactarse con las autoridades de las entidades deportivas para brindarle su derecho a réplica, pero no hubo respuesta.
Un fallo histórico
Para la abogada, "la jueza, en su sentencia, puso de relieve una preocupante falencia institucional y una evidente falta de coordinación y de protección por parte de la CAG y la FBG. Queríamos hablar de esto porque no se trata de casos aislados. Estos hechos ocurren cuando nadie actúa o cuando, al denunciar, las víctimas terminan atravesando situaciones como la que vivió Mía: fue revictimizada y tratada de mentirosa".
"Es fundamental que esta realidad cambie. La CAG y la FBG tienen en sus manos el sueño de muchos chicos y chicas que practican gimnasia y aspiran a representar al país o a desarrollarse al máximo en este deporte. Por eso, es indispensable que existan mecanismos eficaces de prevención, protección y acompañamiento para que ningún niño niña o adolescente vuelva a atravesar una situación similar", agregó.
En ese sentido, continuó: "El deporte tiene que ser un espacio seguro y saludable, no un ámbito donde ocurran este tipo de hechos. Ellas no encontraron respuestas cuando las buscaron. Si las cosas no cambian y se sigue protegiendo a determinadas personas por el poder o la influencia que tienen, eso no disminuye su responsabilidad. Todo lo contrario: la agrava porque, como en este caso, ese poder y esa posición fueron utilizados para vulnerar los derechos de Mía y afectar su integridad sexual".
"Estuvo todo armado para generar un estereotipo de género respecto de la víctima , pero la jueza lo desestimó e hizo lugar a lo que habíamos pedido. Más allá de la condena, que nos parece poca, nos deja contentas porque la verdad salió a la luz", afirmó. Tras el fallo, muchas personas le escribieron a la joven diciéndole que le creían: "Vieron en esa denuncia lo que ellas no pudieron hacer".
El posteo de Mía en redes sociales
Después de tantos años, puedo cerrar una etapa sumamente difícil y dolorosa: la Justicia dictó sentencia. Se terminó el proceso y la verdad se demostró.
Transitar este camino fue durísimo. Me costó abandonar el deporte que tanto amaba, alejarme de mi entorno y procesar la traición de compañeros y “amigas” que decidieron declarar en mi contra, sumado a todos aquellos que prefirieron juzgarme de “mentirosa” antes que mirar de frente la realidad. Todo esto conllevó un desgaste enorme, pero hoy tengo la tranquilidad de saber que valió la pena.
La verdad siempre prevalecerá por encima de la mentira. La justicia tarda, cuesta, te desgasta física y mentalmente, pero llega. Esta condena no es solo eso; es la prueba absoluta de que valió la pena defender mi verdad y de que todo lo que pasé fue real.
A los que me dieron la espalda o eligieron ser cómplices con su silencio o sus mentiras: el tiempo y la justicia ya pusieron las cosas en su lugar. A los que estuvieron conmigo: gracias por acompañarme, por creerme y no soltarme la mano.
Gracias infinitas a mi mamá por darme la fuerza y el valor de contar lo que viví, por apoyarme y creerme desde el minuto uno. A mi papá, por acompañarnos durante todo este proceso. Gracias a los testigos que fueron a declarar a mi favor con la verdad de frente. Gracias a vos (que sabés muy bien quién sos) por hablar, por contar tu historia y por querer ayudar sin siquiera conocerme. Y un gracias gigante a mi abogada, la Dra. @emi_garciamarquez , por guiarme y defenderme en un camino tan complejo.
Gracias a todos los que fueron parte de este proceso! Y gracias a la justicia por marcar un antecedente para proteger a otras niñas, para que ninguna tenga que pasar por esto por el solo hecho de querer cumplir sus sueños.
Sé que esa Mia de 15 años, que soñaba en grande pero vio todo derrumbarse, hoy está feliz y orgullosa con lo que ha sucedido; está tranquila porque sabe que demostró que no mentía y que su valentía va a ayudar a un montón de chicas más.
Con la consciencia tranquila, ya puedo pasar página.