Pelé fue el mejor futbolista de la historia al menos hasta la aparición de Diego Armando Maradona. Como él, también supo incursionar en otras actividades como la música y el cine. El primer paso de O Rei como actor en la pantalla grande se dio junto a Sylvester Stallone y Michael Caine en la película Escape a la víctoria, un clásico de 1981.
El futbolista brasileño se retiró el 1° de octubre de 1977 de las canchas y cuatro años después se sumó al casting del film dirigido por John Huston, acompañado por los dos actores de primer nivel y otros futbolistas como Bobby Moore, Osvaldo Ardiles, John Wark, Kazimierz Denya, Paul Van Himst, Co Prins, Mike Summerbee, Russell Osman y Soren Lindsted.
Esa no sería la única vez que Pelé actuó frente a las cámaras. También participó en un telefilm de 1983, Once más uno, y dos años después en Pedro Mico y la comedia Os trapelhoes o e Rei do Futebol
Evasion ovictoria tactica pele
Su vida además inspiró la casi documental Pelé, el nacimiento de una leyenda en 2016, con dirección de Jeff y Michael Zimbalist.
El rey también incursionó en el canto. Se destacó por componer la samba Por lo menos tener a alguien por quien llorar, que fue interpretada por Moacir Franco y Wilson Simonal.
En 2006 sacó el disco Pelegina, mezcla de samba, swing, bossa nova, que incluye un dúo con Gilberto Gil. Y grabó la canción Ginga, con el rapero Rappin Hood.
Escape a la Victoria, la primera película en la que actuó Pelé
Se trató de una historia basada en hechos reales de la Segunda Guerra Mundial, en concreto en el Partido de la Muerte, que se jugó en 1942 entre el FC Start, un equipo de ex jugadores del FC Dinamo de Kiev, y el Rukh, un potente equipo de Ucrania que se destacó durante la ocupación del Tercer Reich.
En la película el partido se juega entre los representantes de las fuerzas nazis durante la Segunda Guerra Mundial y prisioneros de guerra, quienes rechazan la idea por considerarlo un acto de propaganda nazi hasta que ven en la oportunidad de poner en práctica un plan de fuga. En la película Pelé dio vida a Luis Fernández, un jugador que destaca sobre el resto por sus habilidades con el balón.