Un equipo argentino desencadenó un escándalo sin precedentes en el fútbol nacional: ocho jugadores fueron desvinculados de sus equipos por participar de apuestas clandestinas. Habrían cobrado entre $12 mil y $100 mil.
Un equipo argentino desencadenó un escándalo sin precedentes en el fútbol nacional: ocho jugadores fueron desvinculados de sus equipos por participar de apuestas clandestinas. Habrían cobrado entre $12 mil y $100 mil.
Se trata de El Porvenir, equipo que está último en la Primera C. Todo comenzó cuando el arquero del equipo se quebró y presentó ante el presidente para contar lo que estaba sucediendo. En ese momento, la Comisión Directiva inició una denuncia ante la Comisaría de Lanús y al Tribunal de Disciplina de la AFA para investigar a los involucrados.
Según trascendió, por lo menos cuatro futbolistas admitieron haber recibido dinero por hacerse goles en contra o por tirar la pelota al córner. Cabe destacar que El Porve entregó siete partidos, dos empates y cinco derrotas, y serían ocho los involucrados.
Aparentemente, uno de los integrantes del plantel sería el nexo entre el equipo y la casa de apuestas que ofrecía entre u$s100 y u$s300. El futbolista fue desafectado de la institución, la cual ya informó que le rescindió el contrato.
El clima se puso caliente en el vestuario el lunes pasado, cuando uno de los jugadores confesó que le habían pagado para ir para atrás. A él se sumaron otros compañeros, que admitieron que también habían sido seducidos por la tentadora oferta y eso desató una gresca de insultos y piñas entre el plantel.
Si bien todavía no hay confirmaciones, el abogado del club manifestó en TN que en el caso de comprobarse que los jugadores recibieron dinero por parte de la casa de apuestas, no podrán jugar al fútbol nunca más.