El tour internacional de skate que dejó su huella en Buenos Aires
Un japonés, un estadounidense y un canadiense estuvieron produciendo en las calles y pistas porteñas, junto a tres de los nuestros. La intimidad de una visita que potencia el boom de este deporte urbano en el país.
Gael Dobar, presente y futuro del skate argentino, impactó a los extranjeros con su show en el skaterpark de Bernal.
“Hacía tiempo que tenía ganas de visitar Argentina, puntualmente Buenos Aires, porque quería conocer los spots que se han hecho famosos en videos, y no sólo nos encontramos con uno de los mejores lugares para patinar, sino también con gente muy cálida que nos atendió excelente, que nos dio todo lo que necesitamos, nos mostró su cultura y hasta nos cocinó… Pasamos momentos muy lindos”. Frank Mare, el director del DC Tour internacional que pasó por nuestro país durante cinco días, resume su experiencia en el país mientras prueba un pedazo de carne, al lado de la parrilla en el Eh? Park.
A pocos metros, los skaters extranjeros se mezclan en una ronda con los argentinos y se divierten con una pelota de fútbol y del otro lado, el japonés Shintaro Hongo toma el lugar del DJ del evento y se dedica a poner música, su pasión oculta. Así, con un asado donde todos se distendieron tras una entretenida demo en el icónico skatepark de Bernal, empezó a tocar fin el Southern Strike que primero pasó por tierras chilenas y terminó acá, con tres de los mejores exponentes mundiales, como Hongo, el estadounidense John Shanahan y el canadiense Will Marshall. Otro paso en el crecimiento de este deporte olímpico en nuestro país.
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Vuela el japonés Shintaro Hongo en unos de los días de producción en calle.
“Yo esperaba mucho de este viaje, tenía ganas de venir a Buenos Aires, por los lugares que conocimos en videos, pero la experiencia excedió mis expectativas, por lo buena onda de la gente, la riquísima comida que probamos, lo que aprendimos de su cultura, lo que vimos de sus skaters, la arquitectura que pudimos disfrutar…”, comentó Shanahan, el skater oriundo de Filadelfia que se hizo mundialmente famoso por su talento especial y por ser un fanático de los años 90 y 2000 del skate.
Una forma de patinar y de vestirse old school, que lo llevó a ser comparado con leyendas como Josh Kalis, su referente. “Me gusta mucho que se aprecie el arte del skate, todo lo que genera, la cultura y el estilo de hace décadas. Hoy, en parte, se ha perdido eso y a mí me gusta recuperarlo, trasladarlo a las nuevas generaciones para que vean que hay más detrás de ir y hacer en nuestro deporte, que no es solo ir, hacer un truco espectacular y quede grabado”, explicó. John y una filosofía deportiva que se podría resumir con la frase “lo viejo funciona”, hoy de moda por la película El Eternauta
El Team DC Global llegó al país con un plan detallado y dejó todo para cumplirlo. Armó una lista de spots para visitar, desde el famoso de la Aduana en Retiro (con desniveles, escaleras, bajadas) hasta el que está frente a un supermercado en Abasto (con una baranda rainbow), por caso. En el primero se destacaron los tres skaters mientras que en el segundo brilló Shanahan pero recién en el segundo día. En el primero estuvo desde las 21 horas hasta las 2 de la mañana sin poder bajar el truco que quería en la baranda, pero se quedó con la sangre en el ojo y volvió con todo para completarlo al día siguiente. Parte de una producción que se mantiene en secreto hasta los lanzamientos internacional que hacen de video e indumentaria.
Los pibes tienen la esencia libre del skate pero, a la vez, son muy disciplinados y profesionales. También muy exigentes, capaces de viajar una hora en combi pero si el spot no los convence, no les da lo que quieren, se suben al vehículo y siguen. Tampoco se frustran si la Policía los expulsa del lugar. Les pasó varias veces en Buenos Aires, porque querían andar en lugares que estaban abiertos, y los agentes se los prohibieron. “No nos enojamos, sabemos que es normal. En Japón es peor”, contó Shintaro, el oriundo de las afuera de Tokio (Yokosuka) que consideró que Buenos Aires es más fácil para patinar que la capital nipona. Hongo, justamente, dejó una gran imagen entre el grupo con varios argentinos. Fiel a la cultura japonesa, se mostró como caballero en el trato, respetuoso, pero a la vez muy exigente en lo suyo. “Nosotros somos un poco así y ustedes, se nota, son muy batalladores, luchadores”, analizó entre risas luego presenciar el show que dieron tres de los nuestros en Bernal.
4-Autografos
El estadounidense John Shanahan estampa su firma.
Por último, el finde, hubo un meet & greet con firma de autógrafos para los fans que se acercaron, y luego una demo abierta al público en el skatepark de Bernal. Allí pasó algo que sorprendió a muchos. Los skaters extranjeros se pusieron a andar a la par de los argentinos pero fueron los nuestros quienes dieron el show. El Chino Moral, Mauro Iglesias y especialmente Gael Dobar mostraron su talento y coraje para meter algunos trucos que despertaron la ovación de la gente y hasta de los skaters internacionales. Ellos, enfundados en camisetas argentinas, dejaron de andar y se ubicaron en el sector de arriba de la pista para ver a los chicos que hace años vienen marcando la pauta del skate nacional con resultados muy buenos también en el exterior.
“Nos sorprendieron, tienen un gran nivel. Lo notamos en los días de producción y hoy dieron un espectáculo. Nosotros elegimos reconocerlos dejando de andar para que ellos mostraran lo suyo”, admitió Shintaro. “Me impresionaron, son duros, intensos, tienen poder”, agregó Shanahan. Mare fue más allá. “No tengo dudas que Gael podría ser un Pro Global. Estaríamos encantados de recibirlo en Estados Unidos, si quiere venir”, dijo en la intimidad de una charla.
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El Team internacional quedó impactado por los spots de Buenos Aires.
Dobar ha sido, desde los 3 años que comenzó a patinar, el niño prodigio del skate y su crecimiento no se detuvo. Hoy, a los 20, es el presente y el futuro, con una marcada ambición por ir por más. “Haber compartido estos días con estos cracks fue una de las mejores experiencias de mi vida, poder vivenciar las distintas culturas, estilo de vida, formas de patinar… Fue un flash. Este tour, una vez más, me demostró que el skate rompe barreras, une, genera una hermandad. Tuvimos buena onda y hasta me invitaron a ir para allá. Yo hablo inglés y no veo la hora de poder hacer esa experiencia. Lo pienso cada día”, reconoció. Otro motivo más para ratificar que este tour puso una nueva piedra en el crecimiento del skate nacional.