Lionel Messi descartó jugar la Copa del Mundo de 2026 que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. El capitán de la Selección argentina analizó su futuro deportivo durante una entrevista que brindó en China, en la previa del amistoso ante Australia. "En principio, no iré al próximo Mundial", aseguró.
"Después de lograr el Mundial que me faltaba, estoy satisfecho y agradecido por la carrera que hice, y eso es lo más importante para mí. Creo que jugué mi último Mundial", sentenció el astro rosarino en declaraciones a Titan Sport, de la televisión china.
"Como dije antes, no creo que participe en el próximo Mundial. No sé que pasará en el futuro, pero no he cambiado de opinión sobre eso. Me gustaría estar ahí para verlo, pero no voy a participar", explicó. Qatar fue la quinta participación en Copas del Mundo para Messi, que cumplirá 39 años durante el Mundial 2026.
La Pulga agregó que el Balón de Oro, reconocimiento que ganó por la temporada pasada, "ya no es importante" para él. "Siempre lo dije, los premios individuales no son lo que me importa, sino los colectivos. El premio más importante en este momento es la Copa del Mundo. Este es el mayor premio para mí", concluyó.
El emotivo recuerdo de Messi y Di María durante la gira por China con la Selección argentina
Tras la llegada de la Selección argentina a China, con Lionel Messi a la cabeza que causó furor en el gigante asiático, el conjunto nacional se entrenó por primera vez este domingo en Beijín, en el estadio Olímpico que tanto a La Pulga como a Ángel Di María les trae viejos y lindos recuerdos.
Es que, en dicho estadio, hace 15 años, los rosarinos se consagraron campeones en los Juegos Olímpicos 2008 por 1 a 0 ante Nigeria con el único gol de Fideo. El equipo que por entonces dirigía Sergio Batista logró la segunda presea dorada para el fútbol argentino luego de la obtenida en Atenas 2004.
El plantel también lo integraron jugadores de renombre como el Sergio "El Kun" Agüero; el actual presidente de la Comisión Directiva de Fútbol de Boca, Juan Román Riquelme, y el entrenador del Sub-20, Javier Mascherano, convirtiéndose en el primer y único futbolista argentino en obtener las dos medallas doradas.
En aquella época, el nuevo jugador de Inter de Miami tenía 21 años, era figura de Barcelona y tuvo que pedirle un permiso especial a su entrenador Josep Guardiola para poder participar de la competencia.
Por su parte, Angelito formaba parte de la plantilla de Benfica de Portugal y con su definición por arriba del arquero nigeriano patentó una jugada que luego se repitió en las finales de la Copa América, en la Finalíssima y en la Copa del Mundo.