El misterio sin resolver de México '86: la trama secreta de la intoxicación de Passarella que lo dejó afuera de aquel mundial

A cuatro décadas de la gesta de la Selección argentina en suelo azteca, las sospechas de un complot médico contra el 'Kaiser' siguen sobrevolando. ¿Existió un plan maestro de Bilardo para "limpiarlo" del equipo?

  • Agregar C5N en
  • Hace cuarenta años, Diego Maradona levantaba la Copa del Mundo en un Estadio Azteca colmado y ante los ojos de millones que lo miraban por televisión. Había tenido un mundial perfecto, con actuaciones y goles memorables (La Mano de Dios, el Gol del Siglo, etc.). La gloria era toda suya.

    En el mismo palco, a unos metros, estaba Daniel Passarella. El "gran capitán" que había alzado el primer trofeo en 1978 recibía su medalla de oro envuelto en una profunda amargura.

    Aquel mundial de 1986 no fue una fiesta para Kaiser, sino el escenario de un calvario de salud y una feroz guerra de egos que lo borró de la cancha sin llegar a disputar ni siquiera un minuto. Cuatro décadas después, la verdad acerca de su misteriosa intoxicación sigue atrapada en un laberinto de versiones cruzadas y sospechas de complot.

    La historia comenzó mucho antes de pisar suelo mexicano. En 1983, apenas asumió como DT, Carlos Bilardo viajó a Barcelona para entrevistarse con Maradona y comunicarle que, a partir de ese momento, él sería el único titular y capitán de la Selección. Fue un golpe al orgullo del zaguero de Fiorentina. Y significó una fractura que dividiría al plantel en dos bandos bien diferenciados: los que respondían al nuevo orden de Bilardo y los "menottistas", comandados por el propio Passarella.

    Las tensiones terminaron por estallar en Barranquilla, días antes de llegar a México, en una reunión a puertas cerradas, en la que solo estuvieron presentes los 22 futbolistas. En aquel cónclave, Passarella le recriminó a Maradona sus problemas con la droga y haber llegado tarde a la reunión junto a otros tres compañeros, comportamientos que consideraba impropios para un capitán.

    El Diez no se quedó callado: "Yo asumo que tomo, pero acá hay otra cosa, porque en este caso no lo estuve haciendo. Además, estás mandando al frente a los pibes que están conmigo y no tienen nada que ver. ¿Entendiste buchón?". La relación se quebró para siempre.

    Una vez instalados en la concentración del club América, en el DF, Maradona y Passarella posaron juntos para una tapa de la revista El Gráfico. Se los veía sonrientes, luciendo los típicos sombreros mexicanos y la camiseta celeste y blanca. Pero ni se hablaban.

    maradona y passarella méxico 86

    Pocos días antes del esperado debut ante Corea del Sur, un feroz ataque de diarrea y deshidratación, provocado por una amebiasis parasitaria conocida como el "Mal de Moctezuma", dejó a Passarella postrado en una cama de hospital.

    En la intimidad comenzaron a correr las sospechas de una jugada sucia de Bilardo para sacarlo del equipo. El propio defensor alimentó el enigma años más tarde: "Yo no tengo pruebas. Lo raro es que al único que me agarró fue a mí".

    Las molestias estomacales comenzaron al día siguiente de que el plantel fue a cenar al restaurante 'Mi Viejo', propiedad del argentino Eduardo Cremasco, un excompañero de Bilardo en Estudiantes, y de Héctor Zelada, el tercer arquero del plantel.

    Algunos no dudaron en apuntar hacia el cuerpo técnico. Ubaldo Fillol, que había atajado en las Eliminatorias y fue 'limpiado' del equipo meses antes del mundial, lanzó una acusación demoledora décadas después: "Bilardo llevó a Daniel a México y le dio una purguita que lo sacó del equipo. Y casi lo mata".

    Embed - Daniel Passarella testimonio y su tristeza por no poder jugar la Copa del Mundo 1986.

    Otro arquero cercano a Passarella, Ricardo La Volpe, sumó su propia cuota de escepticismo: "Comían como 40 personas. Qué casualidad, uno solo se agarró bichos. Todos sabíamos que Passarella no era del agrado de Bilardo".

    El parte médico y el testimonio de los compañeros

    La versión oficial de los hechos pintaba un panorama muy diferente y apuntaba a la imprudencia del propio futbolista en un país que venía de sufrir un devastador terremoto, que dejó las napas contaminadas. El recordado médico de la Selección, el doctor Raúl Madero, se cansó de las especulaciones y reveló el verdadero origen del virus en una entrevista para El Gráfico en 2015.

    "Passarella fumaba y tomaba whisky por las noches y pensó que los cubitos de hielo no le iban a hacer nada. Su problema en el 86 comenzó por el hielito del whisky", sentenció Madero. Según el médico, no hubo manos negras, sino desobediencia higiénica.

    El verdadero golpe de gracia para las aspiraciones del defensor no lo dio el virus estomacal, sino su temperamento indomable y su desesperación por recuperar la titularidad. Una vez superada la infección, y desoyendo las advertencias médicas que le exigían frenar debido a su extrema debilidad, Passarella se exigió al máximo en una práctica posterior al partido con Bulgaria, bajo un calor sofocante.

    Passarella Madero

    El esfuerzo apresurado en un físico desgastado le provocó un desgarro muscular que lo marginó de manera definitiva del resto de la competencia. Madero recordó la fuerte discusión previa a la lesión: "No jodás, porque vas a tener problemas, le dije. 'Usted está cagado', me respondió (...) No me dio bola, se metió y terminó desgarrándose".

    La versión de Madero fue ratificada con el tiempo por Oscar Ruggeri, quien debió consolidarse como el central titular del equipo ante la baja de Passarella. "Él no sé qué tomó, que le agarró lo del estómago. Pero, ¿qué pasó, que nadie la cuenta? Passarella se recupera, estaba para jugar el otro partido y haciendo un trabajo físico, el Profe lo frena porque estaba muy flaquito. Había perdido muchísimo peso", relató el 'Cabezón'.

    El misterio sobre lo que verdaderamente ocurrió en la intimidad de la concentración argentina sigue flotando en el aire. ¿Existió un plan maestro de Bilardo para 'limpiar' a Passarella, o lo que pasó fue consecuencia de su terquedad?

    A pesar de ser el único futbolista argentino que ostenta dos medallas de campeón del mundo, el dolor de la exclusión en México jamás cicatrizó en el alma del gran capitán del 78. Sus propias palabras exponen la herida abierta de un hombre que vio pasar de largo la gloria desde la habitación de un hospital. "Fue la tristeza más grande de mi carrera. Yo siempre me sentí campeón jugando. Estuve en la lista y me dieron la medalla de oro. No, yo no", confesó el Káiser.

    passarella mexico 86

    TEMAS RELACIONADOS

    últimas noticias

    Ola de frío de Buenos Aires: hay alerta amarilla por temperaturas extremas

    Hace 6 minutos

    Tras el éxito de Envidiosa, Débora Nishimoto se prepara para desembarcar en la serie de Wanda Nara

    Hace 8 minutos

    El misterio sin resolver de México '86: la trama secreta de la intoxicación de Passarella que lo dejó afuera de aquel mundial

    Hace 19 minutos

    Las imágenes del tornado en Kansas que modificó los planes de la Selección

    Hace 21 minutos

    Trump cumple 80 años: el personaje central de la era de la política-espectáculo

    Hace 30 minutos