El futbolista que estuvo 20 años en Primera, salió campeón y ahora trabaja de albañil

El exdeportista mantiene una vida sencilla y muy ligada a sus orígenes, mientras disfruta de una nueva etapa.

  • Tras su retiro, encontró una nueva rutina lejos de las luces del fútbol profesional.
  • El barrio sigue siendo una parte importante de su vida cotidiana.
  • Durante su carrera pasó por varios clubes de Argentina y el exterior.
  • Actualmente trabaja junto a su padre en la construcción y mantiene su vínculo con el fútbol.

Hernán “Sapito” Encina dejó hace algunos años el fútbol profesional, pero nunca se alejó demasiado de su barrio. El ex jugador de Rosario Central sigue viviendo en Las Flores y hoy tiene una rutina muy distinta a la de sus años como futbolista. Juega partidos con sus amigos, entrena chicos y, además, trabaja junto a su padre como albañil.

El rosarino integra un equipo llamado “Los de siempre”, que juega torneos de veteranos en distintos lugares de la ciudad. Después de los partidos, suele quedarse a compartir un rato con sus amigos y vecinos. Para Encina, volver a esas costumbres es una parte importante de su vida y algo que siempre mantuvo, incluso cuando estaba jugando profesionalmente.

Encina sigue jugando al fútbol con sus amigos del barrio y además ayuda a su padre en tareas de albañilería.

Encina sigue jugando al fútbol con sus amigos del barrio y además ayuda a su padre en tareas de albañilería.

Su trabajo actual es junto a su padre, en tareas de albañilería. Encina cuenta su presente con total naturalidad y no tiene problemas en hablar de su nueva ocupación. “Hoy estoy con mi viejo trabajando de albañil. No se me van a caer los brazos por decirlo, no tengo vergüenza”, explicó. Así, después de tantos años dentro de una cancha, encontró en la construcción una forma de seguir trabajando y mantenerse cerca de su familia.

Como es la historia del ex futbolista Hernán "Sapito" Encina

Encina se formó en las inferiores de Rosario Central y debutó en Primera en 2001. Dos partidos después tuvo una de sus primeras grandes oportunidades: fue titular en un clásico contra Newell’s y marcó el gol de Central en el empate 1-1. Después tuvo que esperar bastante tiempo para volver a jugar en Primera y también sufrió varias lesiones que complicaron su carrera.

Con el paso de los años jugó en varios clubes argentinos y también tuvo experiencias en otros países. Pasó por México, donde defendió las camisetas de Tecos y Atlas, y también jugó en Colón, Godoy Cruz, Barcelona de Ecuador, Gimnasia, Instituto, Rosario Central, Olimpo, Talleres e Independiente Rivadavia, entre otros. En total, disputó 366 partidos oficiales y marcó 28 goles.

Su mejor paso fue en Rosario Central, donde logró el ascenso a Primera División en 2013. Además, le convirtió dos goles a Newell's.

Su mejor paso fue en Rosario Central, donde logró el ascenso a Primera División en 2013. Además, le convirtió dos goles a Newell's.

Uno de sus mejores momentos fue su regreso a Rosario Central en 2013. El equipo salió campeón de la Primera B Nacional y consiguió el ascenso a Primera, con Encina como uno de los jugadores importantes de aquella campaña. Ya en la máxima categoría volvió a tener protagonismo y marcó otro gol frente a Newell’s en el clásico que Central ganó 2-1. Más tarde también fue campeón con Talleres en la segunda división.

Su carrera profesional terminó en 2017, después de un último paso por Guaraní Antonio Franco. Desde entonces, Encina volvió a enfocarse en su vida en Las Flores y en las cosas que siempre estuvieron cerca suyo. Hoy trabaja con su padre como albañil, juega con sus amigos y sigue ligado al fútbol desde otro lugar. Después de tantos años como profesional, el “Sapito” encontró una nueva rutina sin dejar atrás el barrio que siempre consideró su casa.

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