El consejo clave que Diego Maradona le dio al Pocho Lavezzi por sus adicciones: "¿Qué te pasa?"

El "Pocho" reveló una charla clave con el Diez que hoy cobra un nuevo sentido en medio de su proceso personal. También contó el momento íntimo que marcó un antes y un después en su vida.

Ezequiel “Pocho” Lavezzi rompió el silencio sobre su proceso de rehabilitación por adicciones y salud mental. El exdelantero de la Selección argentina de fútbol compartió detalles de su tratamiento y puso en palabras experiencias que, con el paso del tiempo, adquirieron un peso distinto en su vida tras un diálogo con Diego Armando Maradona.

En ese recorrido personal, emergió con fuerza la figura del Diez, quien en su etapa como entrenador supo detectar que algo no estaba bien. El episodio se remonta a una concentración de la Selección, cuando el “Pocho”, conocido por su energía dentro del grupo, atravesaba un momento complejo que no lograba exteriorizar del todo.

“¿Qué te pasa?”, fue la pregunta directa que le lanzó Maradona tras mandarlo a llamar. Lavezzi recordó que en ese momento le confesó su preocupación: sentía que estaba perdiendo a su familia por sus comportamientos. La respuesta del Diego fue tajante y quedó grabada como una advertencia marcada por su propia historia.

Andate de la concentración y andate a buscar a tu familia. No cometas el mismo error que yo cometí porque la familia es lo más importante”, fue el consejo. Aunque en ese entonces decidió quedarse, hoy Lavezzi reconoce el valor de esas palabras y las entiende como un intento de evitarle un dolor que Maradona ya había atravesado.

La charla del Pocho Lavezzi con su hijo

Si aquella advertencia quedó resonando con los años, el punto de inflexión llegó en el ámbito más íntimo. Tras su internación a fines de 2023, que en un principio vivió con resistencia, Lavezzi atravesó un momento decisivo en una conversación con su hijo Tomás, de 20 años.

“Me dijo un montón de cosas que ahí mismo te das cuenta y decís: ‘la concha de la lora, qué grande está el guacho’”, relató el exfutbolista sobre ese intercambio que lo descolocó por la madurez de su hijo. En esa charla apareció también una frase que sintetizó su cambio de mentalidad: “No le puedo cagar la vida a mi hijo”.

Ese diálogo funcionó como un clic definitivo. A partir de allí, Lavezzi aceptó el tratamiento en una clínica de salud mental, donde permaneció durante un mes, rodeado de personas ajenas a su entorno habitual, lo que le permitió dimensionar sus errores y empezar a reconstruirse.

Hoy, ya fuera de esa primera etapa de internación, el exdelantero fue claro sobre su presente: “Hoy sigo luchando y sigo en tratamiento para mejorar”. Con una analogía futbolera, explicó que su recuperación es la “final” que le toca jugar después de haber perdido tres con la Selección: “A alguna de las que vengan, cuarta o quinta, le tengo que ganar”.

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