Inter Miami oficializó la llegada de Cristian "Kily" González como nuevo entrenador, tras el breve ciclo de Guillermo Hoyos en la MLS. El exmediocampista de Boca, San Lorenzo y Rosario Central, de 52 años, vuelve a dirigir después de su paso por Platense en 2025 y asumirá en Florida para reemplazar a Javier Mascherano, apartado meses atrás. Aunque el acuerdo fue de palabra, la dirigencia ya lo confirmó como el próximo DT.
De esta manera, un ex Rosario Central dirigirá a un ex Newell's Old Boys que es nada más ni nada menos que el mejor jugador del mundo. Lionel Messi, capitán de la Selección y emblema absoluto del Inter Miami, atraviesa un presente delicado tras el fallecimiento de su padre Jorge el 8 de agosto. Si bien volvió a jugar y convirtió su primer gol en la MLS, el equipo sigue en mala racha.
En ese contexto, el Kily llegó a un acuerdo con las Garzas para comenzar su primera experiencia como entrenador fuera del país. Debido a la mala racha de los últimos encuentros, el Inter Miami decidió mover fichas y darle fin al ciclo de Guillermo Hoyos, que había arrancado como interino tras la salida de Mascherano y luego fue ratificado en el cargo.
El exformador del Barcelona, con pasado junto a Messi, había tenido un inicio alentador, pero la seguidilla de cuatro derrotas en los últimos cinco partidos terminó por acelerar la búsqueda de un nuevo DT.
A pesar del bajón, las Garzas siguen segundas en la Conferencia Este con 39 puntos, detrás de Nashville, y mantienen la ilusión de repetir la corona de la MLS lograda en 2025. El club, que desde la llegada de Messi sumó también una Leagues Cup y un Supporter's Shield, apunta a recuperar su mejor versión y dejar atrás el golpe de las lesiones que complicaron el rendimiento, con la mira puesta en volver a brillar en todas las competencias.
La carrera del Kily González como DT
El exmediocampista dirigió con la misma garra que mostraba como volante ofensivo. En Rosario Central bancó casi dos años, con 68 partidos y una efectividad del 43,6%. Después se calzó el buzo de técnico de Unión de Santa Fe, donde estuvo más de 650 días y dejó números parejos: 25 triunfos, 25 empates y 27 derrotas.
Su último paso fue Platense, corto y áspero, apenas 14 partidos y una efectividad floja del 26%. Tres ciclos distintos, siempre con la impronta de un técnico que no negocia la intensidad. Todos en el país, por lo que la oportunidad de dirigir al Inter de Miami en la MLS sería su primera experiencia internacional.
Como jugador, el Kily fue pura camiseta, jugador de carácter y desbordante. Arrancó en Central, brilló en Boca, se fue a Europa para romperla en Zaragoza y Valencia, y hasta se dio el lujo de vestir la del Inter de Milán. Cerró su carrera en San Lorenzo, siempre con la zurda picante y el corazón en la Selección. Un jugador que se ganó respeto en la cancha y que ahora busca trasladar esa mística al banco de suplentes.